La FIFA termina una era: Panini perderá las figuritas del Mundial tras seis décadas

La histórica relación entre la FIFA y Panini llegará a su fin después del Mundial 2030. El negocio pasará a manos de la empresa estadounidense Fanatics, mientras en Argentina crecen las polémicas por el precio y la distribución de las figuritas.
La FIFA decidió poner fin a una de las asociaciones más emblemáticas de la cultura futbolera mundial. Después de más de 60 años de relación comercial, la empresa italiana Panini dejará de tener la exclusividad para fabricar y distribuir el álbum y las figuritas oficiales de los Mundiales. El negocio quedará en manos de la compañía estadounidense Fanatics a partir de 2031.
La noticia marca un cambio histórico para millones de coleccionistas en todo el mundo. Desde México 1970, Panini construyó una identidad inseparable de las Copas del Mundo, convirtiendo cada lanzamiento en un fenómeno cultural que atraviesa generaciones. Sin embargo, el crecimiento global de Fanatics y su fuerte expansión en el mercado deportivo terminaron inclinando la balanza a favor de la firma norteamericana.
Fanatics se transformó en los últimos años en uno de los gigantes del negocio deportivo mundial. La empresa controla licencias, tiendas oficiales, productos coleccionables y plataformas digitales vinculadas a ligas como la NBA, la NFL, la Fórmula 1 y las Grandes Ligas de béisbol. Su modelo de integración tecnológica y comercial fue clave para convencer a la FIFA de entregarles uno de sus activos más valiosos.
El Mundial 2026 y el centenario de 2030 serán así las últimas ediciones producidas por Panini. En Argentina, donde el fenómeno de las figuritas alcanza niveles masivos cada cuatro años, la noticia se mezcla además con una fuerte discusión sobre precios, distribución y desregulación del mercado.
En esta última edición comenzaron a multiplicarse las quejas de kiosqueros y comerciantes por la falta de stock y por la aparición de nuevos canales de venta directa que dejan afuera a parte de la cadena tradicional. Distribuidores, supermercados, aplicaciones de delivery y vendedores online comenzaron a competir directamente con los kioscos, modificando el funcionamiento histórico del negocio.
También crecieron las diferencias de precios. Aunque el valor sugerido por fábrica ronda los 2.000 pesos por paquete, en distintos puntos del país los precios varían según la demanda y la escasez. Incluso algunas figuritas consideradas “difíciles” ya se comercializan de manera individual por cifras que superan ampliamente los valores oficiales.
La salida de Panini no solo representa un cambio empresarial. Para muchos fanáticos del fútbol y coleccionistas, significa el cierre de una tradición que acompañó durante décadas la experiencia mundialista y que ahora entrará en una nueva etapa dominada por plataformas digitales, comercio global y nuevas formas de consumo deportivo.
