“Envidiosa” se despide en su mejor momento: cierre a tiempo para una comedia que evita el desgaste
La cuarta temporada en Netflix confirma el talento de Griselda Siciliani, aunque muestra señales de repetición en su protagonista.

La serie “Envidiosa” llega a su cuarta y última temporada en Netflix con una decisión poco habitual en el streaming: terminar antes de caer en el desgaste narrativo. Protagonizada por Griselda Siciliani, la comedia dramática argentina cierra su historia con diez episodios que mantienen el tono, aunque evidencian cierta reiteración en los conflictos de su personaje central.
La trama sigue a Victoria Mori, una arquitecta marcada por inseguridades, contradicciones y una constante búsqueda de validación emocional. A lo largo de las temporadas, el personaje construyó empatía a partir de sus defectos, pero en esta última entrega sus dilemas parecen haber alcanzado un límite. La narrativa repite patrones conocidos, especialmente en torno a sus vínculos afectivos y su dificultad para sostener la estabilidad.
Uno de los ejes de esta temporada es la convivencia con Matías, interpretado por Esteban Lamothe, cuya vida cambia al descubrir que tiene un hijo. Este giro introduce nuevas tensiones en la dinámica de pareja y reactiva las dudas de Vicky sobre la maternidad y el compromiso.
A pesar de estas repeticiones, la serie conserva puntos altos en las interacciones con personajes clave, como su terapeuta y su hermana, que aportan profundidad y sostienen el interés.
El cierre definitivo refuerza una tendencia poco frecuente: priorizar la coherencia narrativa por sobre la extensión innecesaria. En un contexto donde muchas ficciones se estiran más allá de su potencial, “Envidiosa” opta por retirarse a tiempo, preservando su identidad y su impacto en la audiencia.
