Sin Kicillof en carrera, el peronismo bonaerense abre la disputa por la sucesión
La imposibilidad de una nueva reelección del gobernador y su proyección nacional activan una competencia anticipada dentro del PJ, con intendentes y funcionarios en carrera.

La confirmación de que Axel Kicillof no podrá buscar una nueva reelección y su creciente proyección presidencial hacia 2027 aceleraron la interna del peronismo bonaerense, que ya comenzó a ordenar sus fichas de cara a la sucesión. Con un escenario aún indefinido en términos electorales, distintos sectores del PJ empiezan a posicionar candidatos en una carrera que promete ser extensa y competitiva.
El mapa de aspirantes combina dirigentes del gabinete provincial, intendentes del conurbano y figuras con proyección nacional. Entre los nombres que circulan aparece Sergio Massa, aunque en su entorno relativizan esa posibilidad y aseguran que su prioridad es fortalecer la unidad del espacio. En su lugar, el massismo promueve al intendente de San Fernando, Juan Andreotti, como una alternativa con perfil de gestión.
En paralelo, varios jefes comunales ya blanquearon sus intenciones. Jorge Ferraresi, Gustavo Menéndez y Mariel Fernández integran el grupo que busca dar el salto a la gobernación. A ellos se suma el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, impulsado por sectores alineados con Kicillof.
También aparecen figuras con menor nivel de exposición pública pero con ambiciones en crecimiento, como Carlos Bianco, o intendentes con trayectoria como Julio Alak. En el esquema de renovación, emergen nombres como Federico Achaval y Federico Otermín.
Por el lado del kirchnerismo, la figura que se posiciona es Mayra Mendoza, con respaldo del núcleo duro del espacio. Su cercanía con Cristina Kirchner la ubica como una carta fuerte dentro de ese sector.
El proceso se desarrolla en un contexto de incertidumbre institucional: aún no está definido si habrá PASO, qué sistema de votación se utilizará ni si las elecciones provinciales se desdoblarán de las nacionales. Estas variables serán determinantes para ordenar la competencia.
Con múltiples actores en juego y tensiones internas latentes, el peronismo bonaerense enfrenta el desafío de construir una candidatura competitiva sin la figura de Kicillof en la boleta, en un escenario político que ya empieza a reconfigurarse.
