Un parque automotor cada vez más envejecido refleja las dificultades para renovar vehículos

La cantidad de autos crece, pero también su antigüedad promedio, en un contexto de caída del poder adquisitivo y altos costos.

El parque automotor argentino continúa expandiéndose, pero con una característica que preocupa: el aumento sostenido de la antigüedad promedio de los vehículos. Durante 2025 se sumaron más de 200.000 unidades, aunque en su mayoría no se trata de autos nuevos, sino de incorporaciones que no logran rejuvenecer la flota.

El fenómeno responde a múltiples factores. Por un lado, la pérdida de poder adquisitivo limita la capacidad de los consumidores para acceder a vehículos cero kilómetro. Por otro, los altos costos, la falta de financiamiento accesible y las restricciones del mercado dificultan la renovación.

Como resultado, los argentinos mantienen sus autos durante más tiempo o recurren al mercado de usados, lo que eleva la edad promedio de la flota. Esto tiene implicancias en términos de seguridad vial, eficiencia energética y niveles de contaminación.

El envejecimiento del parque automotor también refleja un problema estructural de la economía: la dificultad para sostener procesos de renovación tecnológica. A diferencia de otros países de la región, donde los incentivos y el acceso al crédito facilitan la actualización, en Argentina el proceso es más lento.

El desafío hacia adelante será generar condiciones que permitan revertir esta tendencia y promover una renovación más dinámica.

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