Denuncian pagos a árbitros para favorecer a Barracas: nuevos chats complican a dirigentes de la AFA

Una serie de mensajes incorporados a la causa sugiere que se habría ordenado un pago a un árbitro en un partido clave de 2020, en un esquema que ya suma otras acusaciones.
La investigación sobre presuntas irregularidades en el arbitraje del fútbol argentino sumó un nuevo episodio con la aparición de chats que comprometerían a dirigentes de peso dentro de la estructura de la Asociación del Fútbol Argentino. Según la documentación judicial, el tesorero Pablo Toviggino habría ordenado un pago al árbitro Jorge Nelson Sosa para influir en un partido entre Barracas Central y Belgrano de Córdoba en diciembre de 2020.
De acuerdo con los mensajes analizados en la causa, la operación se habría canalizado a través de Juan Pablo Beacon, quien recibió instrucciones para entregar unos 2.000 dólares al juez del encuentro. Los intercambios detallan la coordinación del pago, incluyendo montos, horarios y la confirmación de la entrega.
El partido en cuestión terminó envuelto en polémica. Belgrano sufrió dos expulsiones y Barracas Central se impuso con un gol en tiempo de descuento que fue ampliamente cuestionado por una posible posición adelantada. Las decisiones arbitrales generaron protestas dentro y fuera del campo de juego.
El caso se inscribe en una investigación más amplia que ya había salpicado a otros actores del sistema arbitral, entre ellos el director de arbitraje Federico Beligoy y el árbitro Luis Lobo Medina, señalados en denuncias previas por presuntos arreglos de partidos.
La causa está en manos del juez Luis Antonio Armella y la fiscal Cecilia Incardona, quienes analizan el contenido de los chats como parte de la evidencia central. Los mensajes reconstruyen una secuencia que incluye pedidos explícitos, confirmaciones de pago y referencias al desempeño del árbitro tras el encuentro.
En el trasfondo aparece también la figura de Claudio Tapia, dado su vínculo con Barracas Central, lo que amplifica la dimensión política del caso dentro del fútbol argentino.
Si se confirma la autenticidad y validez de las pruebas, el expediente podría derivar en consecuencias penales y deportivas, en un escenario que vuelve a poner bajo la lupa la transparencia del arbitraje y la gobernanza del fútbol local.
