Nueva obra social militar: las Fuerzas aportarán fondos para sostener un sistema en crisis
El Gobierno lanza la OSFA desde abril para reemplazar al esquema actual, con financiamiento directo de las Fuerzas Armadas y promesas de normalizar prestaciones.

El sistema de salud de las Fuerzas Armadas entra en una nueva etapa con la puesta en marcha de la OSFA (Obra Social de las Fuerzas Armadas), que comenzará a operar el 1° de abril en medio de un cuadro crítico heredado del esquema anterior. La iniciativa busca reorganizar la cobertura médica para personal militar, en un contexto marcado por un fuerte déficit y servicios deteriorados.
La transición implica el reemplazo progresivo del IOSFA, que acumuló una deuda estimada en 300 mil millones de pesos y enfrenta serias dificultades para sostener prestaciones en distintas regiones del país. En muchos casos, clínicas y profesionales dejaron de atender por falta de pago, generando reclamos de afiliados y sindicatos.
Uno de los puntos centrales del nuevo esquema es el financiamiento. Según la información oficial, el sostenimiento inicial de la OSFA dependerá de aportes directos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, que comenzarán a inyectar recursos de manera escalonada. El objetivo es empezar a regularizar pagos a prestadores y recuperar gradualmente la red de servicios.
El rediseño también contempla una separación operativa entre los afiliados de las Fuerzas Armadas y los de las fuerzas de seguridad, que seguirán bajo el sistema actual durante la transición. Este proceso, previsto para extenderse hasta un año, incluye la adecuación de sistemas administrativos y la renegociación de contratos con proveedores en todo el país.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, impulsa la reestructuración con un equipo designado específicamente para la nueva entidad. Sin embargo, el plan enfrenta limitaciones presupuestarias: bajo la política de equilibrio fiscal, no se prevé asistencia directa del Ministerio de Economía.
En este escenario, parte de los fondos que sostendrán la nueva obra social surgirían de recortes internos en áreas militares, lo que abre interrogantes sobre su impacto en otras funciones. A su vez, el deterioro salarial dentro de las Fuerzas —con un alto porcentaje de personal bajo la línea de pobreza— agrega presión sobre la sustentabilidad del sistema.
La OSFA nace así como una apuesta a ordenar un esquema colapsado, aunque con desafíos estructurales que pondrán a prueba su viabilidad en el corto plazo.
