Amanda Seyfried protagoniza “El testimonio de Ann Lee”, un drama histórico sobre una líder religiosa perseguida

La película dirigida por Mona Fastvold reconstruye la vida de Ann Lee, fundadora del movimiento Shaker en el siglo XVIII, una figura polémica que llegó a considerarse la segunda venida de Cristo.
La actriz Amanda Seyfried encabeza el elenco de “El testimonio de Ann Lee”, un drama histórico basado en hechos reales que retrata la vida de una de las figuras religiosas más controvertidas del siglo XVIII.
La película, dirigida por Mona Fastvold y titulada originalmente The Testament of Ann Lee, se centra en la historia de Ann Lee, una mujer que lideró el movimiento religioso conocido como los Shakers y que fue perseguida por sus creencias tanto en Inglaterra como en el territorio que luego se convertiría en Estados Unidos.
La trama comienza en Manchester, donde Ann Lee vive junto a su familia antes de emigrar al llamado Nuevo Mundo, en una época anterior a la independencia estadounidense. En el film, el personaje emprende ese viaje acompañada por su hermano William, interpretado por Lewis Pullman, y por su esposo Abraham, encarnado por Christopher Abbott.
Según el relato histórico en el que se inspira la película, Ann Lee sostenía que era la personificación de la segunda llegada de Cristo a la Tierra. Esa convicción, sumada a su liderazgo dentro de una comunidad religiosa poco convencional, la convirtió en blanco de persecuciones y hostigamientos.
El movimiento que encabezaba defendía principios estrictos, entre ellos el pacifismo y la abstinencia sexual, ideas que generaban fuerte rechazo en la sociedad de la época. En la película, esas prácticas también se reflejan en rituales de culto caracterizados por bailes y movimientos corporales intensos que expresaban estados de éxtasis religioso.
El film propone una reconstrucción visual y narrativa poco convencional, con una puesta en escena que privilegia la experimentación estética y el tono introspectivo.
Con una duración cercana a las dos horas y cuarto, la película se mueve entre el drama histórico y la exploración psicológica de su protagonista, una figura que sigue generando debate entre historiadores y estudiosos de los movimientos religiosos.
Más allá de su compleja narrativa, la historia pone en primer plano el conflicto entre fe, poder y persecución en una época marcada por profundas tensiones religiosas y sociales.
