La guerra entre Israel y Hezbollah provoca un éxodo masivo en Líbano
La ofensiva israelí ya dejó 486 muertos y más de 1.300 heridos en una semana. La intensificación de los bombardeos generó un desplazamiento masivo de población y agrava la crisis humanitaria en el país.

La escalada militar entre Israel y Hezbollah provocó una grave crisis humanitaria en Líbano, con cientos de miles de personas obligadas a abandonar sus hogares en apenas una semana. Según el Ministerio de Salud libanés, los bombardeos israelíes dejaron al menos 486 muertos y 1.313 heridos desde el inicio de la ofensiva el 2 de marzo.
En paralelo, el conflicto generó uno de los desplazamientos internos más rápidos registrados en el país en los últimos años. Las autoridades locales estiman que más de 600.000 personas fueron desplazadas, mientras que agencias de Naciones Unidas elevan la cifra a cerca de 700.000, incluidos unos 200.000 niños.
Los ataques forman parte de una nueva fase de enfrentamientos entre Israel y el grupo Hezbollah, aliado de Irán, en el marco de la guerra regional que se intensificó tras los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. La violencia aumentó de manera sostenida y el número de víctimas crece a un ritmo cercano al centenar por día.
Entre los muertos y heridos hay numerosos civiles. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) informó que al menos 83 niños murieron y 254 resultaron heridos durante la primera semana de combates. La organización advirtió que la situación de la población infantil se deteriora rápidamente a medida que continúan los bombardeos.
Las familias desplazadas buscan refugio en escuelas, edificios públicos y campamentos improvisados. En Beirut, el Estadio Camille Chamoun fue acondicionado como centro de acogida para miles de personas que huyen de las zonas más castigadas por los ataques aéreos.
La ofensiva israelí se concentró principalmente en el sur y el este del país, además de los suburbios meridionales de la capital, áreas consideradas bastiones políticos y militares de Hezbollah. Columnas de humo se elevaron en esos barrios tras nuevos bombardeos dirigidos contra infraestructuras vinculadas al grupo.
Ante la gravedad de la situación, el gobierno libanés pidió la intervención diplomática de la comunidad internacional para frenar la escalada. Organismos humanitarios advierten que el conflicto podría superar rápidamente la capacidad de respuesta del país, que ya atraviesa una profunda crisis económica y social.
