El Gobierno analiza sacar la Subsecretaría de Derechos Humanos de la ex ESMA

La medida es leída como un gesto simbólico para marcar un cambio de etapa. También evalúan modificar el museo y sumar organismos judiciales.
El Gobierno evalúa trasladar la Subsecretaría de Derechos Humanos fuera del predio de la ex ESMA, una decisión que genera fuerte polémica por su carga simbólica y política. La iniciativa se inscribe en una serie de cambios impulsados por la gestión de Javier Milei en el área, que incluyen degradación institucional y despidos.
Desde el oficialismo sostienen que el objetivo es reorganizar funciones y optimizar recursos, pero organismos de derechos humanos denuncian una provocación destinada a marcar un “cambio de era” en la política de memoria. En paralelo, se analizan modificaciones en el museo y la posible llegada de dependencias judiciales al predio.
La ex ESMA es uno de los principales espacios de memoria del país y su eventual redefinición despierta preocupación en sectores sociales, académicos y políticos. Para los críticos, el traslado implica vaciar de contenido un símbolo central de las políticas de derechos humanos.
El debate promete escalar y convertirse en un nuevo foco de conflicto entre el Gobierno y los organismos históricos, en un contexto de alta sensibilidad social y revisión de consensos construidos desde el retorno de la democracia.
