Eguren advierte que en 2026 será más visible el costo de la desinflación sobre la actividad

El economista analizó los desafíos macroeconómicos de la Argentina y sostuvo que el equilibrio entre estabilidad y crecimiento será el principal dilema del próximo año.
Fernando Eguren señaló que durante 2026 será más evidente el balance entre el objetivo de bajar la inflación y el costo que ese proceso tiene sobre la actividad económica. Desde su experiencia en organismos internacionales y fondos de inversión, el economista advirtió que la estabilidad macro no garantiza por sí sola una recuperación sostenida.
Eguren remarcó que la Argentina enfrenta un contexto internacional volátil, atravesado por tensiones geopolíticas y cambios en la política monetaria global, lo que agrega complejidad a la estrategia económica local. En ese marco, sostuvo que el acceso a los mercados y la credibilidad serán factores centrales para consolidar el programa económico.
El economista también destacó que la desinflación suele implicar un período de enfriamiento de la actividad, con impacto en el empleo y el consumo. Por eso, consideró clave evaluar cómo se administra ese proceso para evitar un deterioro social prolongado.
De cara al futuro, Eguren planteó que el desafío será compatibilizar el orden macroeconómico con señales claras para la inversión productiva. Según su análisis, el éxito del programa dependerá de la capacidad del Gobierno para sostener la estabilidad sin profundizar los costos sobre la economía real.
