“Su peor pesadilla”: un thriller que cuestiona los roles paternos y expone la sobrecarga materna
La serie de Prime Video combina un drama por la desaparición de un niño con una mirada feminista sobre la crianza, la culpa y el lugar desigual de madres y padres en la dinámica familiar.

Su peor pesadilla (All Her Fault), disponible en Prime Video, se presenta como un thriller psicológico directo y perturbador desde su primera escena. Un niño desaparece tras una tarde de juegos en un barrio acomodado de Chicago y, desde ese punto, la historia no concede respiro. Pero más allá del misterio policial, la serie propone una lectura más profunda: una crítica a los roles tradicionales de la crianza y al peso que recae, casi exclusivamente, sobre las madres.
La trama sigue a Marissa Irvine (Sarah Snook), una mujer que llega a una casa donde debería estar su hijo Milo y se enfrenta a una ausencia inexplicable. Del otro lado aparece Jenny (Dakota Fanning), otra madre que niega haber invitado al niño. A partir de ese choque inicial, la narración despliega una red de secretos, sospechas y culpas cruzadas, mientras el detective interpretado por Michael Peña intenta reconstruir los hechos.
Lo más interesante de la serie no es tanto el juego de “quién fue”, sino el modo en que la culpa se instala sobre las figuras femeninas. Las madres aparecen sobrecargadas, cuestionadas por cada decisión y obligadas a justificar su equilibrio entre trabajo y familia, mientras los padres quedan relegados a un rol secundario, casi de asistencia. La pregunta que atraviesa la historia es incómoda: ¿por qué el descuido siempre parece ser “culpa de ellas”?
En ese contexto, la serie expone la fragilidad de las familias aparentemente perfectas y cómo el estatus social influye en la forma en que la opinión pública y los medios construyen el caso. También suma capas dramáticas con personajes secundarios marcados por adicciones, discapacidades y traumas familiares no resueltos.
Creada por Megan Gallagher y basada en la novela de Andrea Mara, Su peor pesadilla apuesta a múltiples giros, flashbacks y líneas temporales que, si bien sostienen el suspenso, pueden resultar excesivos. Aun así, ofrece actuaciones sólidas, ritmo ágil y una reflexión vigente sobre maternidad, culpa y desigualdad. Un thriller eficaz, absorbente y con una mirada contemporánea que va más allá del policial clásico.
