El Banco Central compró US$ 187 millones, el dólar bajó a $1.480 y cayeron las acciones argentinas
La autoridad monetaria realizó la mayor compra de divisas en diez meses. Mientras el tipo de cambio retrocedió, el riesgo país subió a 586 puntos y los activos argentinos se desplomaron en Wall Street.

El Banco Central realizó una fuerte intervención en el mercado cambiario al comprar US$ 187 millones, la mayor operación desde marzo del año pasado. Con esta adquisición, la entidad que conduce Santiago Bausili acumuló US$ 515 millones en apenas ocho ruedas, luego de haber permanecido nueve meses sin intervenir directamente en el mercado de cambios.
Las compras representaron cerca del 70% del volumen operado en la jornada, que fue de apenas US$ 268 millones. Sin embargo, fuentes del mercado señalaron que las divisas no provinieron de la operatoria habitual, sino que se realizaron “en bloque”, a partir del ingreso de dólares por colocaciones de deuda de empresas privadas.
El Central retomó las compras el lunes 5 de enero, tras un cambio en la estrategia cambiaria. Desde la salida del cepo, en abril de 2025, el Gobierno había establecido que la autoridad monetaria solo intervendría si el dólar perforaba el piso o el techo de la banda cambiaria. Durante ese período, el tipo de cambio se mantuvo dentro de esos límites y las reservas cayeron en medio de la tensión electoral y una mayor demanda de divisas. Hace un mes, el equipo económico decidió actualizar las bandas según la inflación pasada y habilitó las compras desde el 2 de enero.
En paralelo a la intervención oficial, el dólar mostró una baja. En el mercado minorista cayó cinco pesos y cerró a $1.480 en el Banco Nación, mientras que el mayorista se ubicó en $1.456,50. El dólar MEP retrocedió a $1.481 y el contado con liquidación subió 0,4%, hasta $1.527.
Para los analistas, la caída del tipo de cambio responde al atractivo de las altas tasas en pesos. El Tesoro logró renovar el 98% de sus vencimientos por $9,37 billones, aunque con tasas de hasta 49% anual, muy por encima de la inflación esperada para 2026. Pese a ello, el clima financiero fue negativo: el riesgo país subió a 586 puntos y las acciones argentinas perdieron más del 5% en Wall Street.
