Miles de enfermeras van a la huelga en Nueva York y paralizan hospitales clave de la ciudad

Unas 15.000 enfermeras iniciaron un paro en tres de los principales sistemas hospitalarios de Nueva York tras fracasar las negociaciones salariales y laborales. El conflicto impacta en la atención médica en plena temporada de gripe.

Miles de enfermeras de la ciudad de Nueva York comenzaron este lunes una huelga que afecta a algunos de los hospitales más importantes del sistema sanitario local, luego de que no prosperaran las negociaciones contractuales con las autoridades de los centros de salud. Según la Asociación de Enfermeros del Estado de Nueva York (NYSNA), alrededor de 15.000 trabajadoras y trabajadores participan del paro, considerado el mayor del sector en la historia de la ciudad.

La medida de fuerza alcanza al Hospital Mount Sinai y a dos de sus campus asociados, al New York-Presbyterian y al Centro Médico Montefiore, en el Bronx. En todos ellos se formaron piquetes y protestas frente a los edificios, mientras los hospitales intentan sostener la atención mediante la contratación de personal temporario.

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, expresó públicamente su apoyo a las enfermeras y reclamó negociaciones “de buena fe” para garantizar condiciones laborales justas y una atención médica segura. También se pronunciaron en la misma línea la gobernadora Kathy Hochul y la fiscal general del estado, Letitia James.

Desde el sindicato explicaron que el conflicto se centra en reclamos por niveles de personal adecuados, mejores beneficios de salud y mayores medidas de seguridad en el lugar de trabajo. Denuncian que las enfermeras enfrentan cargas laborales excesivas y situaciones de violencia dentro de los hospitales. Además, cuestionan el uso creciente de inteligencia artificial en tareas clínicas sin regulaciones claras.

Las autoridades hospitalarias, en cambio, calificaron las demandas como excesivas y advirtieron sobre el impacto económico de los pedidos salariales, que incluyen aumentos cercanos al 40%. Aseguran que están comprometidas con mantener la atención de los pacientes y minimizar interrupciones, aunque reconocen que podrían producirse cancelaciones de cirugías, derivaciones y desvíos de ambulancias.

La huelga se desarrolla en un contexto sanitario delicado, marcado por una fuerte temporada de gripe, lo que incrementa la presión sobre el sistema de salud. El antecedente más cercano fue en 2023, cuando un paro similar duró tres días y derivó en aumentos salariales y promesas de mejoras en el personal, cuyo cumplimiento hoy vuelve a estar en discusión.

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