Carne argentina rumbo a China: reunión clave para definir el reparto de la cuota de exportación
Funcionarios argentinos y chinos avanzan en el mecanismo de distribución del cupo de 511.000 toneladas de carne vacuna que tributa un arancel del 12,5%. El desafío es evitar el salto al 55% si se supera el límite.

Argentina y China mantuvieron una reunión clave para definir cómo se distribuirá la cuota de exportación de carne vacuna que comenzó a regir el 2 de enero. Se trata de un cupo de 511.000 toneladas anuales que paga un arancel del 12,5% y que debe ser asignado entre las distintas empresas exportadoras argentinas, en un contexto donde China se consolida como el principal destino de la carne nacional.
Del encuentro virtual participaron funcionarios de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, de Cancillería y representantes del Ministerio de Comercio chino. El objetivo central fue acordar el mecanismo de distribución de la cuota y los controles para garantizar el cumplimiento del volumen establecido. En la industria señalan que el documento de salvaguarda chino menciona un sistema de licencias automáticas, que serían otorgadas a pedido de los importadores chinos, aunque aún no hay definiciones oficiales sobre los detalles operativos.
La cuota comenzó a regir formalmente el 2 de enero, pero Argentina ya había concretado exportaciones por unas 110.000 toneladas, por lo que el esquema de licencias se aplicaría sobre el volumen remanente. Desde el sector exportador destacan que, más allá de las precisiones pendientes, el volumen asignado es considerado positivo.
La medida forma parte de las salvaguardas dispuestas por China el 31 de diciembre de 2025, que incluyen cupos por país y un arancel del 55% para las exportaciones que superen los límites fijados. En el caso argentino, se mantuvo el arancel previo del 12,5% dentro de la cuota, pero cualquier exceso deberá afrontar el recargo máximo. El cupo se actualizará un 2% anual hasta 2029, cuando vence la sanción.
En los primeros once meses de 2025, Argentina exportó 654.800 toneladas de carne vacuna, de las cuales 458.360 tuvieron como destino China. Tras el anuncio de las salvaguardas, los precios pagados por los importadores chinos subieron entre US$ 200 y US$ 400 por tonelada, un primer impacto positivo para el sector.
