Trump evalúa comprar Groenlandia y no descarta una opción militar
La Casa Blanca confirmó que Donald Trump analiza presentar una oferta para adquirir Groenlandia por su valor estratégico en el Ártico. Aunque Washington habla de una vía diplomática, el presidente se niega a descartar el uso de la fuerza, lo que genera tensión con Dinamarca y aliados de la OTAN.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a Groenlandia en el centro de la agenda internacional al admitir que su gobierno evalúa seriamente la posibilidad de comprar la isla, un territorio clave por su ubicación estratégica en el Ártico. La Casa Blanca confirmó que el debate está activo dentro del equipo presidencial, aunque dejó abierta, de manera implícita, la opción militar.
La secretaria de prensa Karoline Leavitt sostuvo que Trump considera que la adquisición de Groenlandia responde a los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos, en particular para disuadir la influencia de Rusia y China en la región ártica. La isla, de baja densidad poblacional pero de enorme extensión territorial, es vista por Washington como un enclave geopolítico crucial en un contexto de creciente competencia global.
Sin embargo, la negativa de Trump a descartar el uso de la fuerza encendió alarmas en Dinamarca y en otros aliados europeos. El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció que mantendrá reuniones con representantes daneses y del gobierno groenlandés, luego de un pedido formal de Copenhague. Desde Nuuk, la ministra Vivian Motzfeldt remarcó que cualquier discusión debe incluir a Groenlandia y respetar la voluntad de su población.
El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, reiteró que la isla no está en venta y que solo sus 57.000 habitantes pueden decidir su futuro. Dinamarca, que mantiene la soberanía sobre el territorio con un régimen de autonomía, advirtió que un eventual uso de la fuerza contra un miembro de la OTAN pondría en crisis toda la arquitectura de seguridad construida desde la Segunda Guerra Mundial.
Las declaraciones de Trump se producen tras el impacto político de la reciente operación estadounidense en Venezuela, que derivó en la captura de Nicolás Maduro. Ese éxito operativo parece haber fortalecido el discurso más duro del presidente, que ahora menciona posibles intervenciones en otros países. En el Congreso, legisladores republicanos y demócratas cuestionaron esas amenazas y reclamaron respeto por la soberanía de los aliados.
Mientras Washington habla de diplomacia, la incertidumbre sobre Groenlandia sigue creciendo.
