Alcoholemia en la Ciudad: muchos más controles y montaje mediático para las Fiestas
En 5.000 testeos, la positividad cayó al 0,7%. Especialistas en seguridad vial destacan la importancia de los testeos, pero dicen que deben ser más sostenidos.

Los controles de alcoholemia realizados en la Ciudad durante los festejos de año nuevo mostraron signos alentadores: bajó la tasa de casos positivos con respecto al promedio anual. En 5.000 testeos realizados en distintos puntos de la Ciudad durante la madrugada de este arranque de año, la tasa de positividad bajó al 0,77% contra 0,97% de promedio en el año. En el país, las cifras duplicaron al de la Ciudad, se detectaron 96 positivos.
Personal de Tránsito le confirmó a Clarín que fueron 38 los conductores que dieron positivo durante los festejos. Aunque uno de ellos fue totalmente desmedido: el testeo marcó 2,62 g/l de alcohol en sangre. La difusión de los videos con las excusas más insólitas y la transmisión de todos los canales de noticias en vivo durante todo el día terminaron convirtiendo los controles en un show que puede ser contraproducente.
Especialistas en seguridad vial destacan la importancia de los controles, pero a su vez remarcan que la concentración masiva solo en fechas simbólicas “distorsiona el problema” y transmite la idea de que el riesgo es excepcional, cuando en realidad es “permanente”.
Según datos oficiales del SAME, entre enero y noviembre tuvieron intervención en 18.000 incidentes viales y atendieron a 24.000 heridos, lo que da la pauta de que en la Ciudad hay un siniestro cada 25 minutos. Claramente los controles de alcoholemia ayudan a reducir estas cifras, por eso la importancia de hacer operativos como lo de las Fiestas todo el año. Es menos visible, pero es mucho más efectivo.
Volviendo a lo que sucedió en la noche de Año Nuevo, en más de 30 controles se registraron 12 casos de conductores con dosaje mayor a 1 g/l; mientras que 26 dieron con dosaje entre 0,5 g/l y 0.99 g/l. Actualmente
en la Ciudad los límites son 0,5 g/l para conductores de autos particulares; 0,2 g/l para motociclistas y 0,5 g/l para su acompañante, y 0,0 g/l para principiantes y conductores profesionales.
“En total se retuvieron 41 licencias”, confirmaron desde la Ciudad. Para aquellos que tuvieron un dosaje mayor a 1 g/l se los inhabilita para manejar entre 4 meses y 2 años. Los que infraccionaron menor a 1 g/l, se les prohíbe manejar entre 2 y 4 meses.
A las personas que dan positivo en un control se les retira la licencia por el tiempo que se estima en la penalidad y para recuperarla, deben hacer un taller de seguridad vial. También se los multa.
Varios de los testeados utilizaron distintas excusas como para alivianar el control. Un joven justificó “tener la capacidad reducida para soplar porque le operaron un pulmón”. Otra joven admitió “haber brindado con vino y Fresita”, pero rápidamente giro sobre sus dichos y dijo “venir del hospital porque un familiar se quebró un brazo”. Le dio positivo: 0,97 g/l.
En Palermo durante la mañana de este 1° de enero, un conductor de un Peugeot 308 blanco dio positivo con altísima graduación: 2,20 g/l de alcohol en sangre, pero se negó a bajar del vehículo. La situación derivó que las fuerzas policiales tuvieran que interceder para que pudieran secuestrar el auto y labrarle el acta de contravención.
Durante el año pasado, los Agentes de la Dirección de Tránsito llevaron adelante casi 500 mil controles de alcoholemia. Y la realización de los testeos permitió reducir progresivamente la tasa de positivos.
En el 2020, hubo 1,76% casos; 1,67% en el 2021; 1,52% durante el 2022; 1,20% en 2023; 1,16% en 2024; y 0,97% en 2025.
