El FMI exige acumulación de reservas mientras el Gobierno evita comprar dólares

El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a marcarle la cancha al Gobierno argentino al señalar como prioridad urgente la necesidad de acumular reservas en el Banco Central. El organismo internacional recordó que esa obligación está incluida dentro de los compromisos previstos bajo el programa vigente, pero subrayó que, pese a un contexto cambiario con cierto alivio, el Gobierno no está comprando dólares, lo que debilita el sendero de recuperación macroeconómica.
La discusión sobre reservas no es solo técnica, sino política. El FMI observa con preocupación la volatilidad de las últimas semanas y alerta sobre la fragilidad fiscal y cambiaria que se mantiene en un escenario de retraso en ingresos netos de divisas. Para el organismo, la Argentina debe aprovechar momentos de calma del mercado para fortalecer su posición externa. No hacerlo implica empeorar la capacidad de enfrentar shocks, algo que el país ya conoce por experiencias pasadas.
Economistas locales coinciden en que la ausencia de compras del Banco Central es un signo preocupante. Por un lado, porque frena el proceso de recomposición de reservas, y por el otro, porque debilita la credibilidad ante el FMI justo cuando se discuten aspectos clave del plan económico.
El Gobierno, sin embargo, sostiene que la decisión responde a una estrategia prudente, dada la necesidad de priorizar estabilización inflacionaria. No obstante, la lectura predominante entre analistas es que no acumular reservas hoy implica riesgos mayores a futuro, especialmente en un país con antecedentes de crisis vinculadas a desequilibrios externos.
El FMI deja claro que el tiempo es limitado. El avance en reservas no es opcional: es una condición explícita para sostener el acuerdo y para evitar mayores presiones cambiarias que puedan impactar sobre precios, deuda y credibilidad.
