“Wildwood”: una película de animación que combina fantasía, oscuridad y emoción
La nueva película de Laika Studios, el estudio responsable de Coraline, propone una historia fantástica realizada con la técnica de animación stop motion, que se aleja de las producciones infantiles tradicionales. Dirigida por Travis Knight y basada en el libro Las crónicas de Wildwood (2011), de Colin Meloy e ilustrado por Carson Ellis, la película combina aventuras, personajes siniestros y situaciones dramáticas que incluyen tragedias y muerte. Aunque utiliza el lenguaje de la animación, no está recomendada para niños pequeños por la intensidad de algunas de sus escenas.

La historia sigue a Prue McKeel, interpretada por Peyton Elizabeth Lee, una joven que desobedece a sus padres y se adentra en un bosque cercano a su casa, conocido como el Bosque Intransitable, un territorio al que nadie quiere ingresar. Allí comienza una aventura marcada por peligros, personajes extraordinarios y situaciones que ponen a prueba a sus protagonistas.
Uno de los ejes del relato es el duelo de una madre que no logra superar la muerte de su hijo y está dispuesta a hacer cualquier cosa para recuperarlo. La película aborda así temas como la pérdida, el miedo, la valentía, la solidaridad y las contradicciones humanas, con una profundidad que la acerca más al público adolescente y adulto que al infantil.
La adaptación respeta en buena medida la novela original, de 544 páginas, que forma parte de una trilogía. La expectativa es que el éxito de esta primera entrega permita a Laika continuar con las otras dos historias.
Además de su propuesta narrativa, la producción se destaca por el trabajo artesanal de animación cuadro por cuadro, con personajes y escenarios construidos mediante materiales como silicona y resina impresa en 3D. El resultado es una fantasía visual que sostiene su credibilidad a partir de una combinación de imaginación, emoción y una cuidada realización técnica.
