Septiembre terminó con un fuerte deterioro de los activos argentinos y un salto del riesgo país
El riesgo país aumentó casi 100 puntos durante el mes y el S&P Merval profundizó sus pérdidas. Las acciones y bonos argentinos volvieron a registrar un desempeño negativo en un contexto de mayor incertidumbre hacia 2027.

Los activos financieros argentinos cerraron septiembre con un nuevo deterioro, marcado por un fuerte incremento del riesgo país y una caída del S&P Merval. La prima de riesgo soberano aumentó casi 100 puntos durante el mes, mientras la renta variable profundizó sus pérdidas.
El comportamiento de los mercados reflejó un escenario de mayor incertidumbre para los inversores. Los bonos argentinos también registraron un desempeño negativo y contribuyeron al deterioro general de las valuaciones financieras.
Entre los factores mencionados aparece el contexto internacional de tasas de interés más elevadas, que afecta las condiciones de financiamiento para los mercados emergentes. A esto se sumó un menor dinamismo de la economía local y una mayor incertidumbre relacionada con el escenario hacia 2027.
La combinación de esos elementos volvió a impactar sobre los activos argentinos durante septiembre. El incremento del riesgo país refleja una ampliación de la prima que los inversores exigen para mantener exposición a la deuda soberana argentina.
En paralelo, el S&P Merval profundizó su deterioro y las acciones argentinas cerraron el mes con nuevas pérdidas. El comportamiento de la renta variable acompañó así la evolución negativa observada en otros segmentos del mercado.
El resultado mensual volvió a poner bajo presión a los activos locales después de un período caracterizado por una elevada volatilidad. Las cotizaciones estuvieron condicionadas tanto por factores externos como por las expectativas sobre la evolución de la economía argentina.
La incertidumbre hacia 2027 también comenzó a incorporarse en las decisiones de los inversores. El escenario político y económico proyectado para los próximos meses forma parte de los elementos que el mercado observa al momento de definir sus posiciones.
El cierre de septiembre dejó así un balance negativo para los principales activos financieros argentinos. El riesgo país registró un incremento cercano a los 100 puntos y el índice bursátil local profundizó su caída.
El deterioro alcanzó tanto a la renta fija como a las acciones, en un contexto en el que las condiciones internacionales y las perspectivas domésticas generaron nuevas presiones sobre las valuaciones.
La evolución del mercado durante septiembre volvió a mostrar la sensibilidad de los activos argentinos frente a los cambios en las tasas internacionales, el desempeño de la economía local y las expectativas vinculadas con el futuro político y económico del país.
