Rescates entre los escombros: Colombia busca sobrevivientes mientras crece la cifra de víctimas

El terremoto que sacudió el centro del país dejó al menos 240 muertos, unos 2.700 desaparecidos y cerca de 2.000 heridos. Cali concentra buena parte de las tareas de emergencia, con edificios derrumbados, barrios militarizados y hospitales obligados a funcionar parcialmente en carpas.

Colombia atraviesa una de las mayores emergencias de los últimos años después del terremoto de 7,4 grados que golpeó el corazón del país. A poco más de un día del movimiento sísmico, las autoridades contabilizaban al menos 240 muertos, alrededor de 2.700 personas desaparecidas y unos 2.000 heridos. Las cifras, sin embargo, continuaban actualizándose mientras los equipos de rescate avanzaban entre los edificios destruidos.

Cali, una de las ciudades más afectadas, quedó marcada por un fuerte contraste. Mientras algunos sectores retomaron parcialmente su actividad, en el sur de la ciudad las cintas de peligro, los escombros y la presencia de militares y socorristas se convirtieron en parte del paisaje. Entre 48 y 61 edificios colapsaron y unas mil viviendas sufrieron daños severos.

El terremoto también fue seguido por decenas de réplicas. El Servicio Geológico Colombiano registró 47 movimientos posteriores, con una magnitud máxima cercana a 4,8. Una nueva réplica de 3,8 volvió a sentirse el martes en Cali y provocó la activación de alarmas en comercios, hoteles y edificios.

Ante el riesgo de saqueos, el alcalde Alejandro Eder dispuso un toque de queda nocturno y reforzó la presencia militar en determinados barrios. La medida fue acompañada por un amplio operativo de rescate, con participación de la Policía, el Ejército, Bomberos, Cruz Roja y equipos especializados con perros.

Uno de los principales desafíos está en el Hospital Universitario del Valle Evaristo García. El terremoto dañó cerca del 45% de su infraestructura y obligó a trasladar parte de la atención médica a carpas instaladas dentro del predio. Allí continúan realizándose procedimientos de urgencia, incluidos partos y cesáreas.

Entre las ruinas todavía se buscan diez personas vinculadas al hospital. Los rescatistas utilizan drones capaces de detectar fuentes de calor y trabajan durante horas para localizar señales de vida.

La aparición de sobrevivientes mantiene abierta la esperanza. Diana Marcela Troncoso Escobar, de 31 años, fue rescatada tras permanecer más de 16 horas atrapada entre los restos de las Torres del Limonar. Carlos Esteban Rebolledo Martínez también logró salir con vida, aunque su familia continúa buscando a su abuela.

En las zonas devastadas, los equipos de emergencia piden silencio para poder detectar cualquier llamado proveniente de los escombros. Cada minuto resulta decisivo. Mientras las réplicas mantienen en alerta a la población, Colombia intenta sostener un operativo de rescate que se desarrolla contra el paso inexorable del tiempo.

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