Renuncias y reclamos internos en la CNEA por despidos que paralizarían áreas estratégicas
Dos gerentes dejaron sus cargos y cinco áreas solicitaron reincorporar trabajadores desvinculados. Dentro del organismo denuncian afectaciones en proyectos científicos y tecnológicos clave.

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) atraviesa una fuerte crisis interna luego de que dos gerentes presentaran su renuncia y funcionarios de distintas áreas reclamaran la restitución de trabajadores despedidos la semana pasada.
Desde el 1° de julio, nueve notas fueron elevadas a las autoridades del organismo para solicitar la reincorporación de 24 de los 60 empleados cuyos contratos no fueron renovados. Los pedidos llegaron desde cinco gerencias consideradas estratégicas: el proyecto del reactor modular Carem, Energía Nuclear, Seguridad Nuclear y Ambiente, y Desarrollo Tecnológico.
Según los documentos internos a los que accedió LA NACION, algunas funciones quedaron parcialmente paralizadas tras las desvinculaciones. Entre los casos señalados figura Paula Alderete, única operadora habilitada para manejar el Microscopio Electrónico de Barrido del Centro Atómico Constituyentes, una herramienta utilizada para análisis científicos e industriales de alta precisión.
La situación derivó en la salida de dos responsables de áreas clave: Juan Manuel Ranalli, gerente de Energía Nuclear, y Karina Alejandra Pierpauli, titular del área de Investigación, Desarrollo y Aplicación. Según fuentes internas, ambas gerencias concentran alrededor de 1400 trabajadores.
El presidente de la CNEA, Martín Eduardo Porro, defendió las medidas y afirmó que forman parte de un proceso de modernización del organismo. También aseguró que no fueron afectados investigadores, operadores licenciados ni personal especializado.
Sin embargo, distintas instituciones científicas expresaron preocupación. La Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la Academia Nacional de Ciencias y otras entidades alertaron sobre un posible debilitamiento del sistema científico nacional.
Los cuestionamientos también alcanzan a proyectos considerados estratégicos, como el reactor modular Carem y el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones, cuyo avance había alcanzado entre un 60% y un 80%, según especialistas del sector.
