Milei advirtió que no reelegir al Gobierno en 2027 sería “suicidarnos”

El Presidente defendió su gestión durante un foro libertario, reivindicó los resultados económicos y sociales que atribuye a su administración y volvió a cuestionar a periodistas, economistas y empresarios.
Javier Milei volvió a poner la elección presidencial de 2027 en el centro de su discurso y advirtió que un triunfo opositor implicaría, según su definición, que la sociedad estaría eligiendo “suicidarnos”. El Presidente realizó esas declaraciones al cerrar la convención libertaria “Vientos de Cambio”, organizada en el hotel Sheraton de Retiro.
Durante unos 70 minutos, Milei defendió el rumbo de su administración y sostuvo que una eventual vuelta del kirchnerismo significaría regresar al modelo que busca dejar atrás. También afirmó que confía en conseguir la reelección y continuar con un proyecto que, según proyectó, podría convertir a la Argentina en “el país más grande del mundo” dentro de cuatro décadas.
El mandatario aseguró que, a partir de ahora, concentrará parte de su estrategia en mostrar los resultados que atribuye a su gestión en materia de empleo, salarios, actividad económica y ordenamiento macroeconómico. Reconoció que “la foto todavía sigue siendo mala”, aunque sostuvo que “la película es la mejor película de la historia”.
Milei también rechazó cualquier flexibilización de las políticas fiscal y monetaria con fines electorales. “El resultado fiscal no se negocia”, afirmó, y reiteró que mientras permanezca en la Presidencia mantendrá el equilibrio fiscal. Además, sostuvo que “al populismo no se le gana haciendo populismo” y defendió la continuidad de sus políticas económicas.
El discurso mantuvo el tono confrontativo que caracteriza al Presidente. Volvió a cuestionar a periodistas y economistas y lanzó críticas contra empresarios, entre ellos Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla. En referencia a los industriales, afirmó que “se reconvierten o quiebran”.
Ante dirigentes libertarios que plantean la necesidad de adaptar el programa económico al calendario electoral, Milei insistió en que la gestión debe sostener sus principios y mostrar resultados.
También reivindicó lo que considera avances sociales de su gobierno y se permitió ironizar sobre el reconocimiento que recibiría si esas mismas mejoras hubieran sido alcanzadas por un gobierno peronista. Según afirmó, en ese caso “por lo menos el 50% de las calles de Argentina llevarían mi nombre”.
