Pepita, la pistolera: una heroína popular entre prostitutas y criminales

La película de Lucía Puenzo, protagonizada por Luisana Lopilato, reconstruye una etapa de la vida de Margarita Di Tullio y convierte a la célebre delincuente marplatense en un personaje atravesado por la violencia, la prostitución y la lucha contra la trata.

“Pepita, la pistolera” toma un período específico de la vida de Margarita Graziana Di Tullio, la mujer que se convertiría en una de las figuras más conocidas de la historia criminal de Mar del Plata. Dirigida por Lucía Puenzo y protagonizada por Luisana Lopilato, la película se concentra en los años previos al episodio que finalmente la convirtió en “Pepita, la pistolera”.

La historia encuentra a Marga trabajando como prostituta, embarazada de su primer hijo y decidida a independizarse. Su objetivo es administrar su propio cabaret, Neisis, mientras intenta proteger a otras mujeres sometidas a situaciones de explotación y trata. En ese proceso entra en conflicto con El Cuervo, interpretado por Alberto Ajaka, su antiguo cafisho, que considera que Marga le pertenece.

La relación entre ambos se vuelve cada vez más violenta cuando ella consigue emanciparse. El Cuervo también pretende quedarse con el bebé, cuya paternidad queda deliberadamente en duda. Marga mantiene además un vínculo amoroso con Germán, un marino interpretado por Claudio Tolcachir, con quien se relaciona cuando su barco llega al puerto marplatense.

La trama se conecta con la historia del llamado “Loco de la ruta”, el asesino serial de prostitutas que aterrorizó a Mar del Plata y que permite incorporar nuevos personajes y conflictos. Entre ellos aparece un juez local, interpretado por Marcelo Subiotto, que queda enfrentado a Marga.

Puenzo construye así un melodrama con elementos de épica y denuncia social. La protagonista aparece como una mujer que desafía a una estructura dominada por hombres y se enfrenta incluso a quienes ejercen el poder mientras participan de una sociedad marcada por la corrupción y la explotación.

Lopilato asume un papel exigente y trabaja especialmente sobre la transformación física de Marga. Camila Peralta, como Vicky, una prostituta amiga de la protagonista, y Subiotto se destacan por actuaciones que escapan del tono más rígido de algunos pasajes.

Más que una biografía tradicional, “Pepita, la pistolera” funciona como un alegato sobre la criminalidad y sobre una mujer que terminó convertida en personaje legendario.

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