Malvinas: el Gobierno activa un arbitraje internacional contra la explotación petrolera británica
El presidente Javier Milei instruyó a la Cancillería a iniciar un procedimiento previsto en la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar para impedir la explotación de hidrocarburos en las islas. Además, el Gobierno denunció vuelos no autorizados de una empresa británica entre Chile y el archipiélago.

El Gobierno de Javier Milei endureció su política exterior en torno a la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas y anunció nuevas medidas contra las actividades británicas en el archipiélago. Por instrucción del Presidente, la Cancillería inició el procedimiento de arbitraje contemplado en la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) para intentar impedir la explotación de recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte.
La Casa Rosada intimó además al Reino Unido a que, en un plazo de dos semanas, adopte las medidas necesarias para impedir el inicio o la continuidad de actividades vinculadas con la explotación petrolera en la Plataforma Continental Argentina. Entre los proyectos mencionados se encuentran los de Navitas Petroleum, de Israel, y Rockhopper Exploration, del Reino Unido, que anunciaron planes para comenzar a extraer petróleo en 2028.
El canciller Pablo Quirno confirmó que Londres fue notificado sobre el inicio del procedimiento y sostuvo que quienes exploren o exploten recursos naturales en Malvinas sin autorización argentina deberán afrontar las consecuencias.
En paralelo, el Gobierno denunció vuelos que consideró no autorizados entre Punta Arenas, Chile, y Mount Pleasant, el principal aeropuerto de las islas. Según el comunicado oficial, una aeronave con matrícula británica perteneciente a Thales UK Limited realizó esa ruta durante septiembre en el marco de un acuerdo con la Royal Air Force.
Las medidas fueron anunciadas mientras unas 40 empresas de las Islas Malvinas participaban en un encuentro comercial en Punta Arenas. La ofensiva diplomática se produce luego de que Milei cuestionara duramente a la ONU y su actuación en la disputa de soberanía, al considerar que el organismo no consiguió consecuencias concretas y calificarlo de “organización inútil”.
El Gobierno recordó, sin embargo, que la Asamblea General de Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido y reclama una solución pacífica mediante negociaciones, además de instar a las partes a evitar modificaciones unilaterales de la situación.
