Los nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte coordinan su ofensiva para reclamar referéndums

Los partidos independentistas de las tres naciones firmaron en Cardiff un acuerdo para actuar de manera conjunta y presionar a Londres. El pacto no fija fechas para separaciones ni implica una ruptura inmediata del Reino Unido.

Los principales movimientos nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte dieron este lunes un nuevo paso en su estrategia para avanzar hacia la independencia y la reunificación de Irlanda. En una reunión celebrada en Cardiff, representantes del SNP escocés, Plaid Cymru de Gales y Sinn Féin firmaron un acuerdo conjunto que reclama mecanismos democráticos para que cada territorio pueda decidir su futuro.

El documento sostiene que “la era de Westminster está llegando a su fin” y busca aumentar la presión sobre Londres para que autorice referéndums independentistas. Los dirigentes participaron del encuentro como líderes de sus respectivos partidos y no en calidad de primeros ministros. El escocés John Swinney llegó incluso a afirmar que Andy Burnham sería “el último primer ministro del Reino Unido”.

Sin embargo, el pacto no significa que el Reino Unido vaya a desaparecer en el corto plazo. Tampoco establece una fecha para una eventual independencia de Escocia o Gales ni para una reunificación de Irlanda. Para avanzar en cualquiera de esos procesos sería necesario atravesar mecanismos políticos y democráticos que actualmente dependen, en buena medida, de decisiones tomadas desde Westminster.

El acuerdo refleja, en cambio, una coordinación inédita entre fuerzas nacionalistas de las tres naciones que cuestionan la actual estructura del Reino Unido. El país está compuesto por Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte, aunque Inglaterra concentra la mayor parte de la población y del poder político.

El Brexit reforzó las diferencias. En Escocia e Irlanda del Norte, la mayoría de los votantes se pronunció por permanecer en la Unión Europea, pero el resultado general del Reino Unido determinó la salida del bloque.

La cuestión irlandesa adquirió además una nueva dimensión después de que Donald Trump impulsara durante su visita a Dublín la idea de una “Irlanda unida”. La posibilidad de convocar un referéndum sobre la reunificación está contemplada en el Acuerdo de Viernes Santo de 1998, que puso fin al conflicto armado en Irlanda del Norte. El nuevo pacto busca aprovechar ese marco y trasladar a Londres una presión política coordinada sobre el futuro de las cuatro naciones.

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