Los incendios arrasan bosques en Europa en medio de una ola de calor extremo
Una serie de incendios forestales de gran magnitud afecta a Francia, España, Portugal y Grecia, en un contexto de temperaturas extremas que superan los 40 grados y agravan la propagación del fuego en distintas regiones del continente.

El sur de Europa enfrenta una nueva emergencia climática con incendios forestales que ya quemaron más de 19.000 hectáreas en Francia, España y Portugal. El fenómeno se desarrolla en simultáneo con una ola de calor que elevó las temperaturas por encima de los 40°C en varias regiones, generando condiciones propicias para la rápida expansión de las llamas.
En España, uno de los focos más importantes se registró cerca de la Costa Brava, donde el fuego afectó más de 2.000 hectáreas en un área mayoritariamente protegida. Las autoridades informaron que el incendio habría sido provocado por una negligencia y se registró al menos un detenido en el marco de la investigación. Aunque el fuego fue estabilizado, las altas temperaturas mantienen el riesgo de nuevos reinicios.
En Francia, cientos de bomberos trabajan para contener varios focos activos que ya consumieron miles de hectáreas en distintas zonas del país. Las autoridades reportaron heridos entre civiles y personal de emergencia, además de evacuaciones masivas que alcanzan a miles de personas. En algunas regiones, se habilitaron refugios temporales para los desplazados.
Portugal también enfrenta una situación crítica, con incendios que arrasaron más de 13.000 hectáreas en el norte del país. Aunque gran parte del fuego se encuentra bajo control, persisten puntos calientes activos que mantienen el operativo de emergencia. El país recibió apoyo de brigadas internacionales para reforzar las tareas de contención.
En Grecia, los incendios afectan áreas industriales y forestales en las cercanías de Salónica, generando columnas de humo visibles desde zonas urbanas y obligando a desplegar operativos de emergencia para proteger a la población.
La ola de calor que atraviesa Europa Occidental es una de las más intensas registradas en los últimos años, con episodios previos en mayo y junio que ya habían dejado un saldo elevado de víctimas. Estudios climáticos advierten que la intensidad de estas temperaturas sería inusual sin el impacto del cambio climático, lo que refuerza la tendencia a eventos meteorológicos extremos más frecuentes y prolongados.
El avance simultáneo de incendios y temperaturas récord mantiene en alerta a los servicios de emergencia europeos, mientras las autoridades prevén que las condiciones extremas podrían extenderse durante los próximos días.
