La suspensión de las PASO se empantana y el Gobierno evalúa postergar el debate
La falta de confianza entre la Casa Rosada y los gobernadores complica la negociación para aprobar la reforma electoral en octubre. El oficialismo ya contempla llevarla a sesiones extraordinarias e incluso discutirla en 2027, mientras revisa el impacto que tendría en la estrategia electoral de Javier Milei.

El Gobierno pierde margen para conseguir antes del 31 de octubre la media sanción del proyecto que busca suspender las PASO. Pese a los acercamientos entre Javier Milei y los gobernadores, la desconfianza entre Nación y las provincias mantiene trabadas las negociaciones. En la Casa Rosada reconocen que el debate podría pasar a las sesiones extraordinarias de diciembre y algunos funcionarios no descartan que se postergue hasta el primer trimestre de 2027.
La demora genera diferencias dentro del oficialismo. Mientras los referentes libertarios en el Congreso reclaman acelerar los acuerdos, otros sectores prefieren esperar para no resignar margen en los armados electorales provinciales. La Justicia Electoral ya advirtió que modificar las reglas del sistema cerca de los comicios puede complicar su organización.
La principal dificultad es reunir los votos necesarios en el Senado: el oficialismo todavía no cuenta con los 37 apoyos requeridos. Karina Milei exige que los gobernadores respalden primero la eliminación de las primarias, pero desde las provincias reclaman garantías concretas antes de comprometer sus votos.
También surgieron dudas sobre la conveniencia electoral de suspender las PASO. El Gobierno impulsó la medida con la expectativa de favorecer una victoria de Milei en primera vuelta, pero algunos integrantes de la mesa política ahora temen que los votantes desencantados con la gestión pierdan una instancia para reconsiderar su voto.
La preocupación se vincula con el malestar por decisiones del Gobierno y cuestionamientos sobre transparencia y corrupción. En ese escenario, algunos sectores plantean que Patricia Bullrich podría competir en una primaria contra Milei para contener a parte del electorado disconforme.
