La mudanza de Devoto vuelve a estar en agenda: qué pasará con el terreno y qué dicen los vecinos

La construcción del nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz reactivó la posibilidad de vaciar la cárcel de Villa Devoto antes de fin de año. Mientras los vecinos mantienen cautela por las promesas incumplidas, crece el debate sobre el futuro de las 4,5 hectáreas y la preservación del Pabellón Séptimo.

La posibilidad de cerrar y trasladar la cárcel de Villa Devoto vuelve a instalarse en la agenda porteña, aunque entre los vecinos predomina la cautela después de décadas de anuncios que no llegaron a concretarse. La nueva cárcel de Marcos Paz avanza y el secretario de Seguridad porteño, Maximiliano Piñeiro, afirmó que, si todo marcha según lo previsto, el establecimiento podría quedar vacío antes de fin de año.

Actualmente hay unos 1.400 detenidos en Devoto, mientras que el nuevo complejo tiene capacidad para 2.400 personas, aunque el Gobierno nacional informa una capacidad de 2.232. La intención es trasladar no solo a los presos de Devoto sino también a detenidos alojados en alcaidías porteñas por delitos de competencia federal.

El cierre abriría un nuevo capítulo sobre el destino de las 4,5 hectáreas delimitadas por Bermúdez, Pedro Lozano, Desaguadero y Nogoyá. Según la normativa porteña, el 65% de la superficie deberá destinarse a espacios públicos, incluyendo parques, plazas, calles y veredas. Para definir los usos del predio será necesaria una ley de la Legislatura, con doble lectura y audiencia pública. Entre las alternativas aparecen viviendas, comercios, espacios culturales, deportivos y educativos.

También existe un reclamo para preservar el Pabellón Séptimo, escenario de la masacre ocurrida el 14 de marzo de 1978, cuando murieron 65 presos durante la dictadura. A fines de 2025, dos responsables del penal fueron condenados a 25 años de prisión.

En el barrio, algunos vecinos imaginan que la transformación podría impulsar el entorno y facilitar el acceso a nuevas viviendas, aunque otros mantienen el escepticismo. Los valores inmobiliarios de las manzanas linderas promedian US$2.180 por metro cuadrado.

La mudanza también genera preocupación entre familiares y organizaciones vinculadas a los detenidos. El nuevo complejo está a más de 90 kilómetros y el viaje en transporte público puede demandar hasta tres horas. En Devoto funciona además el Centro Universitario Devoto, con 182 alumnos y seis carreras universitarias, cuyos docentes deberán trasladarse hasta Marcos Paz para mantener las clases.

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