Alertan por la baja vacunación y el riesgo de nuevos brotes de enfermedades controlables
Ningún grupo de edad alcanza el 95% de cobertura recomendado para sostener la inmunidad comunitaria. Los especialistas advierten sobre la caída en las dosis iniciales y los refuerzos, con niveles particularmente bajos en vacunas contra hepatitis A, poliomielitis y VPH.

Los niveles de vacunación en la Argentina muestran una caída que preocupa a especialistas en infectología y epidemiología. Según datos del Mapa de Cobertura y Distribución de Vacunas de las autoridades sanitarias nacionales, ninguna de las vacunas incluidas en el Calendario Nacional alcanza el 95% de cobertura considerado necesario para sostener la inmunidad comunitaria.
La situación genera condiciones favorables para la circulación de enfermedades que pueden prevenirse mediante la vacunación, entre ellas hepatitis A, tos convulsa, gripe y tuberculosis. Al cierre de agosto, la cobertura nacional contra la hepatitis A alcanzaba apenas el 49,4%, con algunas jurisdicciones por debajo de ese promedio.
La tos convulsa también continúa registrando casos y una de las principales preocupaciones está vinculada con la vacunación durante el embarazo. La vacuna triple bacteriana acelular (DTPa), que debe aplicarse desde la semana 20 de gestación, permite transferir anticuerpos al bebé y reducir el riesgo de enfermedad durante los primeros meses de vida.
Las mayores dificultades aparecen además en los refuerzos correspondientes al primer año, el ingreso escolar y la adolescencia. Para poliomielitis, la primera dosis registra una cobertura del 50,5% y las siguientes muestran una disminución progresiva. En el caso del VPH, la cobertura a los 11 años no supera el 63% de la población objetivo. Un comportamiento similar se observa con la triple viral.
Especialistas de la Sociedad Argentina de Pediatría y de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología señalan distintos factores detrás de la caída. Entre ellos mencionan oportunidades perdidas durante controles médicos, falta de una recomendación firme por parte de profesionales y dificultades para acceder a los vacunatorios.
Frente a este escenario, plantean reforzar la comunicación, ampliar los horarios de atención e intensificar las campañas en escuelas y espacios comunitarios para recuperar las coberturas y reducir la población susceptible.
