La familia de una joven de 21 años fallecida en un choque la despide con dolor
Victoria Julieta Raymondi Guida, de 21 años, murió el lunes a la madrugada tras perder el control de su Peugeot 208 y chocar contra el frente de un comercio en Quilmes Oeste. Según las cámaras de seguridad, el vehículo subió a la vereda e impactó contra una columna. La joven murió en el acto.

Victoria era hija de Cristian Raymondi, empresario del rubro automotor vinculado al Turismo Carretera y dueño de Embragues Trento. Allegados sostuvieron que la joven circulaba a alta velocidad y plantearon como posibilidad que estuviera asustada por un intento de robo. Sin embargo, los investigadores señalaron que ningún otro vehículo participó de la maniobra.
La tragedia provocó un fuerte impacto en su familia y allegados, que la describieron como una persona alegre y afectuosa. Su padre expresó el dolor por la pérdida en redes sociales: “El peor día de nuestras vidas. Se nos fue mi hija, un ser que derrochaba alegría”. Luego agregó: “Estoy desgarrado. Solo quiero sentirte, acariciarte, darte besos, tenerte cerca”.
Victoria iba a cumplir 22 años el 6 de septiembre. Sus familiares y amigos la despidieron el martes en el cementerio Parque Iraola, después del velatorio realizado en el Cruce Varela. En las redes sociales también aparecieron numerosos mensajes de condolencias de empresas y personas vinculadas al automovilismo.
La investigación quedó a cargo de la Comisaría 9ª de Quilmes y de la fiscal Claudia Vara, de la UFI N° 9, quien ordenó realizar la autopsia. Un allegado de la familia cuestionó que Victoria circulara a tanta velocidad porque, según dijo, “era muy cuidadosa”, y planteó la necesidad de revisar las cámaras de las cuadras anteriores para determinar qué ocurrió antes del impacto.
Raymondi, además de empresario, está ligado al automovilismo como fabricante de embragues de competición y patrocinante de equipos. A fines de julio había debutado como piloto en la Copa Bora, en el Autódromo de La Plata, acompañado por su familia.
