La CIA advirtió a Rusia sobre posibles ataques contra países de la OTAN
El jefe de la agencia estadounidense, John Ratcliffe, viajó en secreto a Moscú en medio de alertas de inteligencia sobre una eventual ofensiva limitada contra los países bálticos. Washington teme que el Kremlin busque medir la respuesta de la Alianza y también reclamó que reduzca su respaldo militar y económico a Irán.

El director de la CIA, John Ratcliffe, realizó esta semana una visita secreta a Moscú y, según fuentes citadas por medios estadounidenses, transmitió al Kremlin una advertencia para que desista de cualquier acción contra países miembros de la OTAN. El viaje se produjo en medio de evaluaciones de inteligencia que alertan sobre la posibilidad de una ofensiva rusa limitada en los países bálticos para poner a prueba la capacidad de respuesta de la Alianza Atlántica.
La visita, que trascendió públicamente el martes, fue el primer viaje conocido de Ratcliffe a Rusia desde que asumió al frente de la CIA. Según fuentes de Kiev, Ucrania fue informada del desplazamiento de una delegación estadounidense y recibió un pedido para suspender sus ataques durante la permanencia de los funcionarios en Moscú.
La CIA no informó oficialmente los motivos del viaje. El presidente Donald Trump confirmó que Ratcliffe había viajado a Rusia, aunque negó que la misión estuviera vinculada con Irán o con una eventual prueba de la OTAN. La calificó como una visita “semi-rutinaria” y aseguró que “podría salir algo” de las conversaciones, en línea con su objetivo de poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
Desde el Kremlin, el portavoz Dmitry Peskov confirmó que Ratcliffe mantuvo contactos con funcionarios de inteligencia rusos, aunque no se reunió con Vladimir Putin. Peskov negó que las versiones periodísticas sobre el objetivo de la visita reflejaran la realidad.
Las alertas de inteligencia estadounidenses señalan que Moscú podría recurrir a acciones limitadas contra integrantes de la OTAN, como ciberataques, operaciones híbridas y otras provocaciones por debajo del umbral de una guerra convencional. Letonia, Estonia y Lituania aparecen entre los posibles objetivos.
El propósito, según funcionarios estadounidenses, sería evaluar la unidad de la Alianza y comprobar hasta dónde llegaría Washington para defender a sus socios. El Artículo 5 del tratado establece el principio de defensa colectiva ante un ataque contra cualquiera de sus miembros.
El coronel retirado Alex Crowther sostuvo que Rusia podría considerar una incursión limitada para comprobar si la OTAN responde. Según el especialista, los países bálticos son especialmente vulnerables por sus capacidades militares relativamente menores.
La preocupación aumentó tras recientes incidentes atribuidos a Rusia, como incursiones de drones en Rumania, el cruce de un misil por territorio polaco y acusaciones de sabotajes y ciberataques en Europa.
Durante su viaje, Ratcliffe también habría reclamado a Moscú que reduzca su apoyo a Irán. Rusia mantiene vínculos militares con Teherán y le proporciona capacidades de defensa aérea, drones e inteligencia. Washington busca utilizar la influencia rusa para intentar avanzar hacia el final de la guerra entre Estados Unidos e Irán y garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz.
