Cuba atraviesa una crisis extrema: un estudio afirma que el 94% vive en pobreza extrema
Un informe del Observatorio Cubano de Derechos Humanos revela un fuerte deterioro de las condiciones sociales y económicas en la isla. Los apagones encabezan las preocupaciones de la población, mientras crecen la falta de alimentos, el deterioro sanitario y la pérdida de poder adquisitivo. El 95% desaprueba la gestión del gobierno.

La crisis económica y social que atraviesa Cuba alcanzó niveles alarmantes, según un estudio del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), que será presentado el 7 de septiembre en Madrid. De acuerdo con el relevamiento, el 94% de los cubanos vive en condiciones de pobreza extrema y el 95% desaprueba la gestión del gobierno.
El informe se elaboró a partir de 1.318 entrevistas realizadas en las 15 provincias y 79 municipios del país durante junio y julio de 2026. Entre los principales datos aparece el deterioro de los ingresos: el 68% de los hogares declaró recibir menos de 20.000 pesos cubanos mensuales, equivalentes a unos 30 dólares al tipo de cambio vigente.
La crisis alimentaria también ocupa un lugar central. Ocho de cada diez entrevistados aseguró que durante los seis meses previos había tenido que dejar de desayunar, almorzar o cenar al menos una vez por falta de dinero o alimentos. Entre los mayores de 61 años, la proporción alcanza a nueve de cada diez.
Los apagones son señalados como el principal problema del país. El 70% de los encuestados los identifica como su mayor preocupación y como la cuestión que requiere una solución más urgente. En algunos casos, los cortes de electricidad superan las 20 horas diarias. Después aparecen la crisis alimentaria, con 52%; el costo de vida, con 45%; la salud pública y el acceso a medicamentos, con 34%; los salarios, con 27%; y la inseguridad y violencia, con 24%.
La desconfianza también alcanza las medidas económicas impulsadas por el gobierno de Miguel Díaz-Canel: el 84% considera que no permitirán mejorar la situación. Apenas el 3% valora positivamente la gestión del presidente y del primer ministro Manuel Marrero.
El Gobierno anunció un programa de 176 reformas económicas y sociales para intentar aumentar la producción y descentralizar la economía. Entre las medidas figura una mayor apertura para el sector privado y la creación de pequeñas empresas agrícolas.
Sin embargo, el país acumula una contracción del PIB del 15% en seis años. A esto se sumó la presión de Estados Unidos, que desde enero aplica nuevas sanciones y restricciones petroleras. La escasez de combustible afectó al transporte y al turismo, cuya actividad cayó 58% durante el primer semestre respecto del mismo período de 2025.
