La CGT reclamó un plan para aliviar la deuda de las familias y las pymes
La central obrera marchó al Ministerio de Economía junto a las CTA, movimientos sociales y sectores de izquierda. Pidió regulación de las tasas y un programa de refinanciación.

La CGT encabezó una movilización hasta el Ministerio de Economía para reclamar medidas frente al creciente endeudamiento de las familias y las pequeñas y medianas empresas. La protesta se realizó junto con las dos CTA, movimientos sociales y organizaciones de izquierda, a una semana de que se conociera una inflación de 2,1% en julio.
Los dirigentes que integran el triunvirato de conducción de la central, Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo, entregaron a las autoridades de Economía un documento con una serie de propuestas. Entre ellas reclamaron que el Banco Central ejerza su función regulatoria sobre las tasas de interés aplicadas a préstamos bancarios y otros mecanismos de financiamiento utilizados por personas físicas.
La CGT también pidió un programa urgente para refinanciar las deudas de las familias y medidas específicas destinadas a aliviar la situación financiera de las pymes. El planteo sindical apunta a contener el aumento de la morosidad y evitar que las dificultades para afrontar créditos terminen profundizando la caída de la actividad económica.
“Cuando una familia deja de poder pagar una tarjeta de crédito o un préstamo, deja de consumir”, sostuvo el documento presentado por la central. Según el diagnóstico sindical, el deterioro financiero afecta también a las empresas, que reducen su actividad cuando no consiguen recursos para financiar el capital de trabajo.
La protesta tuvo distintos puntos de concentración. Las columnas de la CGT se ubicaron frente al Ministerio de Economía, sobre la avenida Paseo Colón, mientras que otras organizaciones se concentraron en sectores de Plaza de Mayo. Desde las primeras horas de la tarde llegaron integrantes del Polo Obrero, movimientos sociales, las CTA y otras agrupaciones.
La UTEP sostuvo que el problema tiene un impacto especialmente fuerte en los barrios populares, donde el endeudamiento aparece como una herramienta para cubrir gastos esenciales.
Desde la izquierda también cuestionaron la política económica del Gobierno. Myriam Bregman afirmó que existe un endeudamiento generalizado y reclamó investigar lo que calificó como prácticas usurarias. Gabriel Solano, por su parte, estimó que alrededor de seis millones de personas están endeudadas y vinculó la situación con la pérdida de poder adquisitivo y las altas tasas de interés.
La CGT advirtió que el equilibrio macroeconómico debe contemplar la recuperación del consumo, la producción y el empleo.:::
