La batalla por Inglaterra llega a la pantalla: dos antiguos aliados enfrentados por una corona

“Rey y conquistador”, disponible en Universal+, reconstruye la rivalidad entre Harold Godwinson y Guillermo de Normandía, cuyo enfrentamiento terminó definiendo el futuro de Inglaterra en 1066. La producción combina historia, ambición, romances e intrigas.

En abril de 1066, el cometa Halley atravesó el cielo europeo y fue interpretado de maneras muy diferentes. Para los ingleses representó un presagio oscuro, mientras que los normandos lo consideraron una señal favorable. Meses después, el ejército del duque Guillermo II de Normandía derrotó a las tropas del rey anglosajón Harold II en la batalla de Hastings. Ese episodio histórico es el punto de partida de “Rey y conquistador”, la serie de ocho capítulos disponible en Universal+.

La producción reconstruye la relación entre dos hombres que inicialmente fueron aliados y que terminaron convertidos en rivales por el trono inglés. El conflicto comenzó a tomar forma durante el reinado de Eduardo el Confesor, interpretado por Eddie Marsan. El monarca, profundamente religioso y sin descendencia, dejó una sucesión confusa que abrió la disputa entre Harold Godwinson, conde de Wessex, y Guillermo, duque de Normandía.

James Norton interpreta a Harold, mientras que Nikolaj Coster-Waldau encarna a Guillermo. Ambos actores también participan como productores y construyen dos personajes atravesados por la ambición, las lealtades cambiantes y la necesidad de imponerse en una lucha por el poder. A su alrededor aparecen sus esposas, Edith y Matilde de Flandes, interpretadas por Emily Beecham y Clémence Poésy.

La serie también busca darle mayor protagonismo a las mujeres vinculadas con la corte y la disputa política. Lady Emma, la reina Gunhild y la madre de Harold tienen roles relevantes dentro de una trama en la que las decisiones personales terminan influyendo sobre acontecimientos históricos.

Con una estética oscura y numerosas escenas de violencia, la producción fue filmada principalmente en Islandia. Uno de sus puntos fuertes es la recreación de la batalla de Hastings, registrada desde la perspectiva de los soldados para transmitir el caos y la brutalidad del enfrentamiento.

La batalla fue decisiva para la historia inglesa: puso fin al dominio anglosajón y abrió el período de conquista normanda. Ese episodio también quedó registrado en el Tapiz de Bayeux, una pieza del siglo XI que será exhibida próximamente en el Museo Británico.

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