“En la zona gris”: Guy Ritchie y un thriller financiero de alto voltaje

Cavill, Gyllenhaal y Eiza González forman un equipo de choque para recuperar una deuda millonaria de un magnate corrupto con ejército privado propio.
Con el sello inconfundible de Guy Ritchie —montaje frenético, ironía contenida y estructura coral—, En la zona gris traslada la mecánica del golpe planificado al mundo de las altas finanzas. La historia sigue a Rachel Wild (Eiza González), una abogada especializada en recuperación de activos que arma un equipo de intervención para enfrentar a Manny Salazar (Carlos Bardem), un magnate con mil millones de dólares en deuda y una red de influencia global que no piensa ceder sin pelea.
El plan combina litigios, sabotaje económico y violencia directa, con Sid (Jake Gyllenhaal) y Bronco (Henry Cavill) como los ejecutores: especialistas en intimidación y operaciones encubiertas que actúan sin cuestionar las órdenes. González compone a una profesional de frialdad estratégica que se mueve con igual comodidad frente a una jueza que frente a un asesino. Cavill y Gyllenhaal aportan el contrapeso físico, y Carlos Bardem sorprende como el villano que termina atrapado en su propia trampa.
En sintonía con El gran engaño o Los caballeros, Ritchie demuestra una vez más que domina el género: los asaltos no ocurren en bancos sino en oficinas, con cuentas offshore y empresas fantasmas como armas. Un thriller de buen ritmo que no defrauda a quienes ya saben qué esperar de su director.
