El impuesto está, la plata también, pero las rutas siguen esperando las obras
Un informe reveló que los fondos destinados al mantenimiento vial no fueron utilizados para ese fin. El Gobierno reconoció que esos recursos ayudaron a sostener el superávit fiscal.

Mientras miles de kilómetros de rutas nacionales presentan problemas de mantenimiento, un informe reveló que buena parte de los recursos recaudados específicamente para financiar obras viales terminó siendo utilizada con otro objetivo: fortalecer el equilibrio de las cuentas públicas.
Según los datos difundidos, solamente con lo recaudado a través del impuesto a los combustibles podrían haberse destinado más de 1,3 billones de pesos adicionales a la conservación y mejora de la red vial nacional.
La situación tomó mayor relevancia luego de que el propio Gobierno admitiera que esos recursos contribuyeron a sostener el superávit fiscal, uno de los principales objetivos de la política económica impulsada por la administración de Javier Milei.
La utilización de fondos con asignación específica reabrió el debate sobre la inversión en infraestructura, especialmente en un contexto donde distintos sectores vienen advirtiendo sobre el deterioro de rutas nacionales y el impacto que eso genera sobre la seguridad vial y los costos logísticos.
Especialistas en transporte sostienen que postergar las tareas de mantenimiento suele incrementar el costo futuro de las reparaciones y afectar la competitividad del sistema productivo.
Mientras el Gobierno prioriza el equilibrio fiscal, crecen los reclamos de gobernadores, transportistas y sectores productivos para que los recursos originalmente creados para infraestructura vuelvan a destinarse a ese objetivo.
