El Gobierno hará un último intento para eliminar las primarias y abre la puerta a la “PAS”
La mesa política se reunió en medio de la feroz interna entre Santiago Caputo y los Menem, con dos alternativas sobre la mesa si no se consiguen los votos en el Senado

La mesa política del Gobierno se reunió el martes pasado en un clima de alta tensión interna. A pesar de los cruces entre Santiago Caputo y Martín Menem, ambos coincidieron en que la Casa Rosada debe acelerar para conseguir los acuerdos necesarios y eliminar o suspender las PASO del próximo año. Patricia Bullrich, en cambio, fue contundente: según sus sondeos, “hoy no está el número” y sugirió postergar el debate.
La triada que responde a Karina Milei —integrada por Martín y Eduardo “Lule” Menem y el ministro del Interior, Diego Santilli— encontró en Caputo un aliado inesperado. El diagnóstico de Santilli fue claro: “Hay que dar una señal política rápida, es bueno para nosotros y para el equipo económico”. El argumento central es que el paso del tiempo favorece a la oposición y que postergar la discusión reducirá el margen de negociación del oficialismo.
Tras la advertencia de Bullrich —respaldada políticamente por Milei el día anterior con un abrazo en el balcón de la Casa Rosada—, la reunión definió dos alternativas si no se logran los votos: una nueva suspensión de las PASO, como ocurrió en las últimas legislativas, o reconvertirlas en PAS (Primarias, Abiertas y Simultáneas), eliminando la obligatoriedad para el electorado pero manteniéndola para los frentes. Esta segunda opción ya genera dudas jurídicas sobre su implementación. El objetivo es sesionar antes o durante la semana del 16 de junio, cuando Argentina debuta en el Mundial, para intentar darle media sanción a la reforma electoral.
