El deterioro de las rutas suma presión a la negociación entre la Nación y los gobernadores
El estado de la infraestructura vial se convirtió en uno de los principales puntos de discusión entre las provincias y el Gobierno nacional. En paralelo, la Casa Rosada busca avanzar con la eliminación de las PASO mientras crece el rechazo a la paralización de la obra pública.

El creciente deterioro de la red vial nacional comenzó a ocupar un lugar central en las negociaciones políticas entre el Gobierno y los gobernadores, que reclaman mayores recursos para el mantenimiento de rutas y obras de infraestructura consideradas esenciales para las economías regionales.
La situación se agravó durante los últimos meses como consecuencia de la reducción de la inversión pública y el freno a numerosos proyectos de infraestructura impulsado por la administración nacional en el marco de su política de ajuste fiscal.
Distintos mandatarios provinciales plantearon la necesidad de encontrar mecanismos alternativos para financiar la conservación de corredores estratégicos, ante el impacto que el mal estado de las rutas genera sobre la seguridad vial, el transporte y la actividad productiva.
Entre las alternativas analizadas aparece el caso de Santa Fe, cuya experiencia es observada como un posible modelo para coordinar inversiones entre distintos niveles del Estado.
Las conversaciones se desarrollan además en un contexto de intensa negociación política por la reforma electoral que impulsa el Gobierno. La eliminación de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) constituye una de las principales prioridades legislativas del oficialismo y forma parte del diálogo con las provincias.
En paralelo, distintos relevamientos de opinión muestran un amplio rechazo social a la suspensión de la obra pública. Según una encuesta reciente, el 72% de la población considera que el Estado debe continuar ejecutando inversiones en infraestructura.
La combinación entre necesidades presupuestarias, demandas provinciales y reformas políticas convierte a la infraestructura vial en uno de los temas más sensibles de la agenda entre la Nación y los gobernadores durante las próximas semanas.
