Canadá busca un nuevo vínculo con Europa ante el creciente enfrentamiento con Estados Unidos
El primer ministro Mark Carney mantiene conversaciones con dirigentes europeos para avanzar hacia una relación mucho más estrecha entre Canadá y la Unión Europea. La iniciativa apunta a diversificar los vínculos comerciales y políticos del país en medio de sus fuertes tensiones con el gobierno de Donald Trump.

Canadá comenzó a explorar una nueva estrategia internacional que busca acercarlo de manera inédita a la Unión Europea. El primer ministro Mark Carney confirmó que desde hace meses mantiene conversaciones con algunos de los principales dirigentes europeos para analizar “las posibilidades más ambiciosas posibles” de profundizar la relación entre ambas partes.
La propuesta canadiense contempla una figura que Carney define como una “alianza única” o una relación de “país asociado”. Sin embargo, ese concepto no existe actualmente dentro del marco jurídico de la Unión Europea. Además, los tratados europeos establecen que la adhesión como miembro está reservada a los Estados europeos.
Diplomáticos consultados reconocen que las conversaciones son todavía informales y que una eventual incorporación de Canadá como miembro pleno chocaría con los tratados fundacionales del bloque. Por eso, una alternativa más factible sería avanzar hacia un esquema similar al que mantiene Noruega, aunque incluso esa posibilidad genera cautela entre funcionarios europeos.
Noruega participa en numerosos programas comunitarios, contribuye financieramente al sostenimiento de esas iniciativas, tiene acceso libre al mercado europeo y forma parte del área de libre circulación de personas. A cambio, no está obligada por algunas políticas de la UE ni utiliza el euro.
El acercamiento canadiense se explica en buena medida por el deterioro de la relación con Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump. Canadá busca reducir su dependencia de su principal socio comercial y encontrar nuevos mercados y alianzas políticas.
Carney será además el principal invitado al debate sobre el estado de la Unión Europea que se realizará en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo. Su objetivo es ampliar la relación actual hacia nuevos sectores y políticas.
Entre las posibilidades analizadas aparecen una mayor libertad para la circulación de mercancías, trabajadores y servicios, facilidades para que canadienses y europeos puedan establecerse y trabajar en ambos territorios y acuerdos tecnológicos. Canadá también busca avanzar en áreas como infraestructura digital, redes, almacenamiento y supercomputación.
La iniciativa tendría además un componente estratégico: Canadá ya es el único país no europeo que participa en SAFE, el programa europeo de financiación de compras militares.
