Bullrich faltó a la convocatoria de Milei al Gabinete y expuso diferencias por la relación con la prensa
El Gobierno atribuyó la ausencia de la senadora a “razones personales”. Sin embargo, desde el entorno de Patricia Bullrich señalaron que la decisión respondió a desacuerdos con el Presidente por el trato a los periodistas y al contexto político posterior al triunfo de Lula en Brasil.

Javier Milei convocó al Gabinete a una actividad en el balcón, pero la senadora Patricia Bullrich no participó. La ausencia generó explicaciones diferentes dentro del oficialismo y dejó expuestas las diferencias que, según la información publicada, existen entre ambos dirigentes.
Desde el Gobierno sostuvieron que Bullrich no había concurrido por “razones personales”. Sin embargo, la propia senadora hizo saber que su decisión estuvo vinculada con desacuerdos respecto del trato que el Presidente mantiene con la prensa. La diferencia adquirió visibilidad en un momento de tensión política, marcado también por las repercusiones de la victoria de Lula en Brasil.
El episodio puso en evidencia que la relación entre Milei y Bullrich atraviesa un escenario en el que las posiciones políticas y las formas de comunicación pública pueden generar fricciones. La ausencia de la legisladora en una convocatoria presidencial contrastó con la presencia del resto del Gabinete y abrió interrogantes sobre el alcance de las diferencias internas.
La discusión sobre el vínculo con los periodistas constituye uno de los puntos señalados en las explicaciones atribuidas a Bullrich. En un contexto de enfrentamientos entre el Gobierno y distintos sectores de la prensa, esa cuestión habría influido en su decisión de no participar de la actividad.
La referencia al resultado electoral brasileño también apareció entre los motivos vinculados con el episodio, aunque la información disponible no detalla de manera completa cómo incidió ese factor en la decisión de la senadora.
La ausencia no implica por sí sola una ruptura política entre ambos dirigentes, pero sí expone un desacuerdo que adquirió relevancia pública. El episodio se suma a un escenario en el que el oficialismo debe administrar sus diferencias internas mientras enfrenta debates legislativos y definiciones sobre la agenda gubernamental.
