La eliminación de las PASO gana espacio en la agenda y abre diferencias sobre la estrategia electoral
El oficialismo impulsa la eliminación o suspensión de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. El debate reúne posiciones diversas y, según analistas, la estrategia libertaria no contempla todos los matices que intervienen en la discusión.

La continuidad de las elecciones primarias se convirtió en uno de los principales temas de discusión política. El oficialismo busca avanzar con la eliminación o suspensión de las PASO, un mecanismo que interviene en la selección de candidaturas y en la organización de las competencias electorales de los partidos.
La iniciativa forma parte de la estrategia libertaria para modificar las reglas del proceso electoral. Sin embargo, el debate no se limita a una decisión administrativa sobre la realización de las primarias, sino que involucra intereses partidarios, cálculos políticos y distintas evaluaciones sobre el funcionamiento del sistema.
La posibilidad de eliminar las PASO plantea interrogantes sobre cómo se definirían las candidaturas en los espacios que no logren alcanzar acuerdos internos. El mecanismo vigente permite que las fuerzas políticas diriman sus disputas mediante una votación abierta, aunque su funcionamiento también es objeto de críticas por los costos y por el papel que desempeña dentro del calendario electoral.
Los analistas advierten que la estrategia del oficialismo presenta matices que no siempre son contemplados en el planteo libertario. La discusión requiere considerar que las primarias afectan de manera diferente a cada partido, según su estructura, su nivel de competencia interna y su capacidad para organizar mecanismos alternativos de selección.
Para el Gobierno, modificar el sistema puede representar una oportunidad para reorganizar el escenario electoral y avanzar con una reforma de las reglas de competencia. No obstante, la iniciativa necesita atravesar el debate político y legislativo correspondiente, en el que las distintas fuerzas deberán definir sus posiciones.
La discusión también tiene implicancias para las próximas elecciones, ya que cualquier cambio en las reglas puede alterar los tiempos de organización de las campañas y la forma en que los partidos construyen sus candidaturas.
El futuro de las PASO dependerá de la capacidad del oficialismo para reunir los apoyos necesarios y de la disposición de los bloques opositores a acompañar, rechazar o modificar la propuesta. Por ahora, su continuidad o eliminación permanece como uno de los asuntos centrales de la agenda política.
