Bullrich busca reunir apoyos para reactivar el Senado con dos iniciativas clave en agenda
La Cámara alta lleva un mes sin sesionar y la senadora Patricia Bullrich intenta conseguir los votos necesarios para retomar la actividad esta semana. Entre los temas previstos figuran la ley de Salud Mental y el Tratado de Patentes comprometido por Javier Milei ante Estados Unidos.

Después de un mes sin reuniones, el Senado enfrenta el desafío de retomar su actividad legislativa. Patricia Bullrich trabaja para reunir los apoyos necesarios que permitan convocar a una sesión durante la semana, en una agenda que incluye proyectos de interés para el Gobierno.
Entre los asuntos previstos se encuentra la ley de Salud Mental, una iniciativa que deberá atravesar el debate parlamentario antes de convertirse en una norma vigente. El tratamiento de esta cuestión forma parte de los temas que el oficialismo busca impulsar en la Cámara alta, aunque la posibilidad de avanzar dependerá de los acuerdos entre los distintos bloques.
El otro punto señalado es el Tratado de Patentes que Milei prometió a Estados Unidos. Su incorporación a la agenda legislativa se vincula con los compromisos asumidos por el Presidente en la relación bilateral. Para avanzar, el Gobierno necesita construir los consensos parlamentarios que permitan habilitar su tratamiento y definir los pasos siguientes.
La falta de sesiones durante el último mes convierte la convocatoria en una instancia relevante para el funcionamiento de la Cámara. La reactivación de la actividad requiere coordinación política y la disponibilidad de los votos necesarios para aprobar el temario o avanzar con los procedimientos correspondientes.
Bullrich, desde su posición en el Senado, debe gestionar esos respaldos en un escenario en el que el oficialismo necesita negociar con otras fuerzas. La búsqueda de acuerdos resulta determinante para que los asuntos previstos puedan pasar de la planificación al debate efectivo.
La agenda combina una iniciativa vinculada con la política sanitaria y otra relacionada con los compromisos internacionales del Gobierno. Ambas deberán competir por espacio dentro del calendario legislativo y dependerán de la capacidad de la conducción parlamentaria para reunir los apoyos requeridos.
La sesión prevista para esta semana aparece, así, como una prueba para la estrategia del oficialismo en la Cámara alta.
