España quedó a oscuras durante el eclipse solar total que atrajo a miles de visitantes

El fenómeno astronómico transformó durante unos minutos el día en noche y pudo observarse en una extensa franja del territorio español. Millones de personas se movilizaron para presenciar un espectáculo que no ocurría desde 1905.

España vivió uno de los fenómenos astronómicos más esperados de las últimas décadas: un eclipse solar total que convirtió el día en noche durante poco más de un minuto en distintas regiones del país. La Luna cubrió completamente al Sol y generó una franja de oscuridad que atravesó el territorio desde Galicia hasta las Islas Baleares.

El fenómeno alcanzó su máxima intensidad cerca de las 20:30 y fue observado por alrededor de 20 millones de personas. Para los españoles se trató de un acontecimiento excepcional, ya que la última vez que un eclipse solar total había sido visible desde el país había sido en 1905.

Uno de los puntos privilegiados para observarlo fue Roa, en la provincia de Burgos. Allí, vecinos y turistas se concentraron sobre un cerro para contemplar los aproximadamente cien segundos durante los cuales la Luna bloqueó por completo la luz solar.

La expectativa también generó un fuerte movimiento turístico. Se estima que cerca del 60% de quienes se desplazaron para observar el eclipse llegaron desde otros países. Algunos visitantes recorrieron cientos de kilómetros para ubicarse dentro de la franja de totalidad.

El impacto económico también fue significativo. Las reservas en destinos rurales de regiones como Aragón, Navarra, La Rioja y Castilla y León llegaron a triplicarse. El gasto promedio por visitante alcanzó los 670 euros.

El fenómeno también atrajo figuras conocidas. En Teruel, el guitarrista de Queen, Brian May, fue invitado por el observatorio de Javalambre para presenciar el eclipse. En Galicia, cinco cruceros con unos 11.000 pasajeros esperaron frente a las costas de A Coruña para observar el momento de máxima oscuridad.

No todas las regiones tuvieron la misma suerte. En Asturias, la presencia de nubes dificultó la observación, mientras que en Madrid el oscurecimiento fue suficiente para provocar que algunas farolas se encendieran antes de lo habitual.

La oscuridad total tuvo una duración variable según la ubicación: desde unos 30 segundos hasta un minuto y 50 segundos. Más de un millón de personas se trasladaron desde zonas donde el eclipse podía observarse parcialmente hacia los lugares incluidos en la franja de totalidad.

El espectáculo ya forma parte de una sucesión de fenómenos similares que volverán a atraer a observadores. El próximo gran eclipse visible desde España ocurrirá el 2 de agosto de 2027 y será considerado uno de los más extensos del siglo XXI en Europa. En algunas zonas de Ceuta, la totalidad podría alcanzar los cinco minutos.

Un año después, el 26 de enero de 2028, España volverá a ser escenario de otro fenómeno astronómico, esta vez un eclipse anular que permitirá observar el denominado “anillo de fuego” atravesando buena parte del país.

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