Un juez de Mar del Plata enfrenta un jury por dichos antisemitas y defendió su conducta con un fallo vinculado a Milei
Alfredo López comenzó a ser juzgado por el Consejo de la Magistratura acusado de discriminación por publicaciones en redes sociales. La fiscalía pidió su destitución, mientras que su defensa argumentó que se trata de una persecución ideológica y apeló a la libertad de expresión.

El juez federal de Mar del Plata Alfredo López comenzó a ser juzgado por el Jurado de Enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura, acusado de haber difundido expresiones consideradas antisemitas y discriminatorias en sus redes sociales. Durante su primera jornada de audiencia, el magistrado defendió sus publicaciones y utilizó como argumento un fallo favorable al presidente Javier Milei en una disputa judicial vinculada con el niño Ian Moche.
La fiscalía solicitó la destitución del juez y sostuvo que los mensajes publicados por López en la red social X, cuya autoría fue reconocida por el propio magistrado, constituyeron ataques contra la comunidad judía, promovieron hostigamiento digital y difundieron teorías conspirativas.
La acusación está a cargo del abogado Alberto Maques y del senador Luis Juez, quienes representan al Consejo de la Magistratura. Ambos consideraron que la conducta del magistrado resulta incompatible con el cargo que ocupa y señalaron que un juez federal debe mantener estándares superiores de responsabilidad institucional.
Durante la audiencia, la parte acusadora exhibió algunos de los 40 mensajes que formaron parte del expediente. Entre ellos mencionaron publicaciones en las que López realizó consultas sobre la lealtad de ciudadanos judíos, pidió difusión contra una supuesta “judiada interna y externa” y utilizó expresiones vinculadas a grupos que denunciaban antisemitismo.
Las denuncias contra el magistrado habían sido presentadas por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), la diputada Sabrina Ajmechet, presidenta del Foro Argentino contra el Antisemitismo, y los abogados Yamil Santoro y José Magioncalda, de la Fundación Apolo.
López rechazó las acusaciones y sostuvo que nunca tuvo intención de ofender ni atacar a una comunidad. “Nunca actué con mala fe ni con ánimo de ofender”, afirmó ante el jurado, y aseguró que durante sus 40 años de carrera judicial nunca recibió sanciones disciplinarias.
La defensa del juez planteó que el proceso representa una “persecución ideológica” y sostuvo que sus publicaciones están protegidas por la libertad de expresión y por su derecho, como ciudadano, a opinar sobre asuntos públicos.
Como parte de su estrategia defensiva, López citó una resolución judicial que favoreció a Javier Milei en la causa iniciada por la madre de Ian Moche, quien había reclamado que el Presidente retirara un mensaje publicado en redes sociales. El magistrado sostuvo que ese fallo estableció que los republicados o interacciones en redes sociales no implican necesariamente responsabilidad por los contenidos compartidos por terceros.
“Lo que está en juego son principios de independencia judicial y libertad de expresión”, afirmó López, quien argumentó que un juez no pierde sus derechos ciudadanos por ejercer una función pública.
El magistrado había presentado su renuncia luego de que la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura avanzara con el pedido de juicio político, pero el Poder Ejecutivo decidió no aceptarla. Posteriormente, el plenario del organismo resolvió enviarlo al Jury de Enjuiciamiento.
El proceso continuará durante esta semana con la presentación de testigos y la evaluación de los argumentos de ambas partes. El jurado deberá determinar si las expresiones del juez constituyeron una falta incompatible con el ejercicio de la magistratura o si, como sostiene su defensa, se encuentran amparadas por la libertad de expresión.
