Un grupo de tradicionalistas provocó un cisma en la Iglesia
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X volvió a desafiar abiertamente a la Santa Sede al ordenar cuatro obispos sin mandato pontificio en Suiza, una decisión que reactivó el conflicto histórico con el Vaticano y derivó en la excomunión automática de los consagrados. El gesto representa uno de los episodios más tensos de los últimos años en la Iglesia católica y abre una nueva crisis de autoridad para el papa León XIV.

El acto tuvo lugar en Econe ante unas 17.000 personas, donde fueron consagrados el suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michel Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Mar Hanappier. La ceremonia fue encabezada por referentes del movimiento lefebvriano, entre ellos el superior general Davide Pagliarani, quien defendió la decisión y negó que se tratara de un acto de rebelión, aunque el Vaticano la interpretó como un desafío directo al poder pontificio.
Desde Roma, la reacción fue inmediata: la ordenación sin autorización del Papa implica excomunión automática según el derecho canónico. El antecedente directo remite a 1988, cuando el arzobispo Marcel Lefebvre consagró obispos en circunstancias similares, provocando una sanción masiva que marcó la ruptura formal del movimiento con la Iglesia institucional.
Los lefebvrianos sostienen que su expansión justifica la necesidad de nuevos obispos, en un contexto en el que aseguran contar con más de 600.000 fieles, 730 sacerdotes y una estructura global en crecimiento. La comunidad mantiene su rechazo a las reformas litúrgicas del Concilio Vaticano II y sostiene la misa en latín como eje doctrinal, lo que los ubica como el principal polo tradicionalista dentro del catolicismo contemporáneo.
La tensión también tiene proyección en América Latina: Argentina figura entre los países clave para la Fraternidad, con uno de sus seminarios centrales y una base de formación sacerdotal consolidada. La participación de figuras históricas del movimiento en la ceremonia refuerza la continuidad de la línea doctrinal iniciada por Lefebvre.
El Vaticano evalúa ahora posibles medidas adicionales mientras el conflicto reabre el debate sobre la unidad interna de la Iglesia y los límites de la obediencia a la autoridad papal.
