Supergirl llega al cine con potencial épico, pero un guion débil que la frena
La nueva adaptación cinematográfica de Supergirl presenta uno de los proyectos más esperados del universo de DC Studios, con una apuesta clara por renovar la figura de Kara Zor-El como una heroína más humana, joven e inestable emocionalmente. Sin embargo, pese a su ambición narrativa y un elenco sólido, la película no logra sostener todo su potencial debido a un guion irregular que debilita su desarrollo dramático.

La historia se centra en Kara Zor-El, interpretada por Milly Alcock, quien atraviesa una etapa de crisis personal a sus 21 años, marcada por la soledad, la incertidumbre y una relación distante con su identidad como kryptoniana. En ese contexto aparece Ruthye Marye Knoll, una joven alienígena que busca venganza tras el asesinato de su familia a manos del mercenario Krem, interpretado por Matthias Schoenaerts. La relación entre ambas funciona como eje emocional del relato, enfrentando dos visiones opuestas: la justicia y la venganza.
El conflicto se intensifica cuando Krem envenena a Krypto, el perro de Supergirl, lo que introduce una cuenta regresiva que condiciona el ritmo de la película y agrega tensión emocional. Este elemento funciona como motor narrativo, aunque no alcanza a compensar la falta de profundidad del antagonista, que se mantiene plano y sin evolución significativa a lo largo de la historia.
En el plano interpretativo, Milly Alcock sostiene el peso del personaje con una actuación convincente, aportando vulnerabilidad y energía juvenil. Jason Momoa, como Lobo, aporta carisma y presencia física en un rol secundario que cumple con el tono esperado, aunque sin mayor complejidad. La dirección de Craig Gillespie acompaña con eficacia, pero sin imponer una identidad visual o narrativa contundente.
El film incorpora momentos de humor y guiños al estilo de James Gunn, aunque de forma intermitente, sin consolidar un tono uniforme. En conjunto, Supergirl se presenta como una producción con ideas atractivas y potencial para expandir el universo de DC, pero que queda limitada por un guion débil, un villano poco desarrollado y una estructura narrativa que no logra potenciar del todo a su protagonista.
