Presas bonaerenses se volvieron influencers en TikTok con miles de seguidores desde la cárcel

El uso de celulares habilitado durante la pandemia para mantener el contacto familiar derivó en un fenómeno inesperado: detenidas que generan contenido viral desde los pabellones, acumulan seguidores y realizan canjes, sin que las autoridades puedan —o quieran— frenarlo.
Desde 2020, los penales del Servicio Penitenciario Bonaerense cuentan con 48.693 líneas de celular habilitadas para los detenidos, una medida adoptada durante la pandemia para suplir la suspensión de visitas. Lo que nació como una herramienta de comunicación familiar se convirtió en una plataforma de contenido: varias presas acumulan decenas de miles de seguidores en TikTok e Instagram, transmiten en vivo desde los pabellones, cuentan anécdotas de su vida dentro y fuera de la cárcel, bailan con las rejas de fondo y hasta consiguen canjes con marcas. Una de ellas tiene casi 800.000 seguidores en TikTok y 6 millones de likes, y comenzó a publicar durante su detención por intento de homicidio.
El fenómeno mezcla morbo, curiosidad y una ventana inédita a un mundo que casi siempre se mostró desde afuera. Los pabellones aparecen decorados, con rincones para maquillarse, luces improvisadas y cortinas de colores preparadas para grabar. Desde el Servicio Penitenciario Bonaerense aclararon que el uso de celulares está autorizado solo con fines educativos y judiciales, y que las redes sociales están prohibidas, aunque cada línea está identificada y registrada. Sin embargo, el uso creció sin mayores controles y las autoridades no lograron revertir la situación.
