El Partido Popular ganó en Andalucía pero perdió la mayoría absoluta; el PSOE sufrió su peor resultado histórico en la región

Las elecciones autonómicas en Andalucía, la región más poblada de España, dejaron un mapa político fragmentado que se lee en clave nacional: el conservadurismo se impuso pero sin poder consolidar una mayoría propia, mientras que los socialistas de Pedro Sánchez tocaron un piso histórico en su que hasta hace poco era su bastión más seguro.
El Partido Popular, liderado en Andalucía por Juanma Moreno, ganó los comicios de este domingo pero no logró retener la mayoría absoluta, quedándose a tan solo dos bancas de ese umbral. El resultado frustra la apuesta de los populares por gobernar sin necesidad de alianzas en el distrito más relevante electoralmente de España. Frente a ellos, el PSOE presentó como candidata a María Jesús Montero, hasta hace poco ministra de Hacienda y número dos del partido a nivel nacional, una apuesta de peso que no alcanzó para revertir la tendencia: los socialistas obtuvieron 28 escaños, dos menos que el mínimo histórico que ya habían marcado en 2022, consolidando su peor performance en una región que durante décadas fue su principal fortín. Aun así, la pérdida de la mayoría absoluta por parte del PP fue interpretada como un alivio no confesado por el socialismo.
Un dato que marcó la jornada fue la participación: el 64,84% del padrón concurrió a votar, más de ocho puntos por encima del 56,13% registrado en 2022, en lo que representa una de las mayores subas de movilización en la historia electoral reciente de la región, aunque aún resta contabilizar el voto de los residentes en el exterior.
