Los alimentos importados ya ocupan el 10% de las góndolas y cambiaron las reglas del juego en los súper
La apertura importadora trajo más competencia y algo de presión sobre los precios. Los supermercados ya tienen una estrategia definida frente a este nuevo escenario.

Diez de cada cien productos que se venden en los supermercados argentinos son importados. No es un número menor, y su impacto ya se siente en las góndolas. La apertura importadora que impulsó el Gobierno trajo más variedad, pero sobre todo más competencia para los productores locales. Esa competencia, en teoría, debería presionar los precios a la baja, y en algunos rubros eso efectivamente está pasando. Los supermercados, por su parte, ya tienen una estrategia definida: usan los productos importados como ancla de precios en algunas categorías para negociar mejor con los proveedores nacionales. Es un juego de poder donde el consumidor puede ganar algo, pero donde también hay riesgos para la industria local. Las pequeñas y medianas empresas alimentarias son las más expuestas a esta competencia, ya que no tienen la escala para bajar costos tan rápido como un proveedor internacional. El 10% de hoy puede ser el 15% de mañana si la tendencia continúa. Un cambio silencioso que está transformando el mapa del consumo argentino.
