El Gobierno recortó más del 70% del presupuesto para el deporte amateur y dejó a miles de atletas sin sostén
La tijera llegó al deporte no profesional y el impacto ya se siente en clubes, federaciones y deportistas que no tienen otro respaldo que el Estado. Una decisión que pasa desapercibida pero que destruye años de trabajo.

El ajuste del Gobierno de Milei llegó a un lugar donde pocos lo estaban mirando: el deporte amateur. El recorte al presupuesto destinado al amateurismo superó el 70%, una cifra que en la práctica significa el desfinanciamiento de clubes, federaciones y programas de formación deportiva en todo el país. A diferencia del fútbol profesional, que tiene sus propias fuentes de ingresos, el deporte amateur depende en gran medida del apoyo estatal para funcionar. Esos fondos financian becas para atletas, infraestructura en clubes de barrio, participación en competencias internacionales y programas de iniciación deportiva para chicos y chicas que de otra manera no tendrían acceso. Con el 70% del presupuesto recortado, todo eso está en riesgo. El impacto no se ve de un día para otro, pero se acumula: deportistas que abandonan, clubes que cierran, talentos que no se desarrollan. Una decisión que pasa casi desapercibida en el ruido político diario pero que tiene consecuencias concretas en la vida de miles de personas.
